Arqueoastronomía de la Prehistoria

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Francisca Martín-Cano Abreu


Gran parte de los pueblos existentes desde los inicios de la cultura humana, nos ha dejado en herencia, miles de artefactos arqueológicos indescifrables, de carácter sagrado, como representaciones de animales, humanos y objetos, pintadas, grabadas, esculturillas, edificaciones y tumbas, que han sido hallados en cavernas o en altas cumbres. Además nos han legado extraños mitos de enfrentamientos entre seres Divinos, humanos y animalísticos. Y también rituales sagrados y misteriosos, celebrados a la luz de las estrellas, en determinados días de fiesta del calendario astronómico. En todos los casos: obras de arte, mitos y rituales de carácter secreto, que nuestros ancestros hacían por alguna importantísima razón, ya que dedicaban gran parte de su tiempo y esfuerzo en su elaboración, pero cuyos significados y finalidad última han permanecido ocultos. Por un lado, se sabe que las obras de arte, los mitos y los rituales tenían finalidad sagrada, con las que se enviaban mensajes a la Divinidad a la que invocaban mágicamente (por la vista, el oído,...), para que enviase abundantes alimentos e hijos. Por ejemplo las obras de arte situadas en entornos ocultos o de difícil acceso a la contemplación humana son interpretadas por Alcina (1982, 182) como: "... la única deducción lógica puede ser la de que tales glifos se construían para que los contemplasen los mismos dioses o seres sobrenaturales de su mitología." Y por otro lado se sabe que estaban relacionados con la astronomía, ya que algunos de los nombres de los protagonistas humanos de mitos y obras de arte realizadas por creyentes de religiones de principios de la época histórica, heredadas de la Prehistoria, correspondían a Divinidades celestes o bien los animales que los acompañan denominan constelaciones. Y Divinidades que se creían eran personificaciones celestes y habitaban en el cielo y bajo la tierra, precisamente lugares donde se movían y ocultaban las estrellas y constelaciones (no sólo el sol y la luna). Y también se sabe que las fiestas estaban relacionados con la astronomía, ya que las fechas en que se celebraban estaban acorde con el calendario astronómico. De forma que para conocer el verdadero alcance del conocimiento astronómico de nuestros ancestros de la Prehistoria, ha nacido una nueva ciencia. Algunos investigadores la sintetizan bajo el nombre de arqueoastronomía, englobando los diferentes estudios de materiales relacionados con las creencias astronómicas en diferentes ámbitos, mientras que otros las denominan de forma independiente como astroarqueología, arqueoastronomía y etnoastromía. En esta exposición, se considera la arqueoastronomía, como una disciplina que trata de comprender el grado de conocimiento de la astronomía que tenían nuestros ancestros y que dejaron su huella desde la Prehistoria, no sólo en los diferentes objetos arqueológicos legados (esculturas, pinturas, geoglifos, relieves, edificios y otras manifestaciones artísticas), sino también en los mitos y creencias de diferentes pueblos, en la elección de los días de fiestas (y no sólo en las celebradas en los solsticios o equinoccios, sino también en las fiestas de recolección, de siembra, muerte y resurrección), en los ritos que realizaban en precisos días de fiesta, etc, etc. Y para profundizar en este conocimiento astronómico de los pueblos arcaicos y primitivos, la arqueoastronomía complementa el estudio de la astronomía y la arqueología, con otras disciplinas como la etnología, sociología, historia, mitología, religión, cosmología, antropología,...

A - SABER ASTRONÓMICO DE CONSTELACIONES VERSUS ORIENTACIÓN DE EDIFICIOS AL SOL Y LA LUNA

Sin embargo "ciertos expertos arqueoastrónomos", que se creen que saben más que Lepe, Lepijo y sus tres hijos, se dedican a discutir con los vientos y a airear su limitada visión academicista y estereotipada, escribiendo en revistas y otros foros más internacionales, su pretensión de que el único objetivo a estudiar por la arqueoastronomía, sea la de las orientaciones de los edificios arcaicos, para descifrar sus alineaciones con el sol o la luna, en ciertos momentos del año. Amplíamos en 1. Y a la vez que intentan imponer su limitada visión, se dedican indignados a disparar andanadas de aviso y a amargarles la vida, a los detestados investigadores que disienten de sus ideas y se atreven a postular ideas innovadoras en este campo, en el que para los "expertos" no cabe el escepticismo de lo predicado por ellos. Pero a pesar de las trasnochadas actitudes inquisitoriales suscitadas, intrépidos arqueoastrónomos, han decidido oponerse a la fuerza del viento. Y se dedican como aves solitarias, en un intento innovador de acercarse a esta disciplina, a investigar además otras funciones para la arqueoastronomía. Y así numerosos arqueoastrónomos rebeldes y críticos postulan ideas innovadoras, a los que adhieren otros defensores, que tratan de destruir los dogmas y las maneras autoritarias impuestas por los ortodoxos. Y recuperan una nueva definición más profunda y ambiciosa para la arqueoastronomía. Y así se han puesto a estudiar, como adecuada materia arqueoastronómica, desde una perspectiva multidisciplinar, tanto los mitos de otros pueblos arcaicos o primitivos, como las obras de arte o las fiestas, así como los rituales que celebraban, basadas en las afirmaciones de otros astrónomos prestigiosos, que los han interpretado como reflejos de su saber astronómico. Y saber astronómico, que no sólo se limita a las posiciones de los dos grandes astros celestes: el sol o luna a lo largo del año, sino que comprende el conocimiento de las posiciones cíclicas del resto de los astros, que se agrupan en el cielo nocturno, formando constelaciones y que cuando ocupaban determinadas posiciones, coincidían con determinados fenómenos regulares. Ya que sus distintas posiciones cíclicas, bien al atardecer o antes del amanecer, son las que dieron lugar a elaborados calendarios, que marcaban las diferentes estaciones y los diferentes procesos de los períodos agrícolas. Y constelaciones que han sido conocidas, a veces incluso con los mismos nombres, en todo el universo y desde el principio de la cultura humana, según lo evidencia la arqueología y otras fuentes.

B - LEYENDAS DE ENFRENTAMIENTOS ENTRE SERES ANIMALÍSTICOS, HUMANOS O DIVINOS, COMO MITOS DE CARÁCTER ASTRONÓMICO

Y así algunos astrónomos, nos informan que los extraños mitos que narran enfrentamientos entre seres animalísticos, humanos o Divinos, reflejan situaciones estelares precisas. 1º. Por ejemplo mantienen que el mito que narra que la Diosa Artemisa mandó 50 perros / "canes" a su paredro Acteón para devorarlo, refleja una situación estelar, a la vez que un fenómeno coincidente: la canícula que abrasa y mata. Y refleja la situación estelar que aparecía antes del amanecer del 21 de junio arcaico Mapa 1, cuando se producía el orto de la estrella Sirio de la constelación Can Mayor, personificada por la Diosa Artemisa y anunciaba la llegada de un fenómeno coincidente: la canícula / los "días perros" / los 50 días caniculares en los que la Naturaleza se marchitaba (canes de Artemisa) [según resumen de la Encicl. Espasa, Tomo 43 (1988, 1066) y del astrónomo Joachim Herrmann (1986, 148)]. Y afirman los enciclopedistas más adelante (1988, 1067) "El nombre canis de la constelación fue (sic) el origen de la voz canícula para designar los ardores del verano." Y coincidente con la destrucción de la vegetación y los frutos / la muerte de Acteón (personificación de la vegetación), que se abrasaba con la llegada del calor, confirmada por los enciclopedistas del Tomo 2 (1988, 511) cuando manifiestan: "Es probable que Acteón representara en la mitología el emblema de la naturaleza marchita en la época canicular, y los 50 perros los cincuenta días de la canícula." De manera que, de acuerdo con los prestigiosos astrónomos, el mito de Acteón refleja: un día del calendario arcaico: el 21 de junio. Una precisa situación estelar: cuando se producía la salida heliaca de la estrella Abrasadora / Sirio de la constelación Can Mayor (hoy tal situación se produce el 5 de septiembre). También un fenómeno: el calor / canícula. Asimismo anunciaba (de forma secreta y metafórica) o recomendaba un proceso agrícola: la pronta recogida de vegetales y frutos antes de que se agostase con los calores / antes de que se muriese (Acteón). A la vez el mito estaría señalando ciertos ritos a practicar en el día de fiesta del solsticio de verano, que anunciaba la llegada de los calores y de los vientos caniculares (abrasivos), con la finalidad de aplacar a la Divinidad (Artemisa) que se creía enviaba tales fenómenos. O sea que el mito de muerte de héroe Acteón, está sugiriendo o previniendo a las personas iniciadas en la doctrina mistérica que lo sabían interpretar: "si quieres evitar la muerte de la vegetación y los frutos, estáte prevenida. Cuando veas que los perros celestes se comen a Acteón, o sea cuando aparece la constelación Can Mayor en cierto momento del año, coincidente con el tiempo en que viene el calor, acumula vegetales y frutos antes de que sean devorados por la canícula abrasadora y realiza ciertos ritos sagrados para aplacar los fenómenos".

Mapa 1


Situación estelar del 21 de junio arcaico, cuando se producía antes del amanecer la aparición de la estrella Sirio de Can Mayor, coincidiendo con la llegada del fenómeno de la canícula, concretizado en la metáfora mítica de los canes de Artemisa matan a Acteón Mapa 2


Situación estelar cuando se producía el ocaso de la cons. Orión coincidiendo con aparición de Escorpio concretizado en la metáfora mítica del escorpión de Artemisa que pica y mata a Orión

Pero no es exclusiva la relación de este mito con la astronomía. Otros astrónomos también afirman que otros mitos de muerte de héroes, a causa de la "exterminadora" Diosa Artemisa, también reflejan determinada posición astronómica. 2º. Así, el extraño mito de la Diosa Artemisa que envió un escorpión a su paredro Orión para matarlo, también es interpretado como una situación estelar: aquella en la que aparece enfrentada las constelaciones de Escorpio a la de Orión sobre el horizonte en determinado atardecer de un día del calendario Mapa 1 (a las que están asociadas con metáfora semántica: el escorpión a constelación Escorpio y el héroe Orión a la constelación epónima). En palabras de los astrónomos Ridpath y Tirion (1986, 190): "En una leyenda el jactancioso Orión es picado por un escorpión que le produce la muerte, y ahora se sitúa en el firmamento de modo que desaparece en tanto emerge la constelación Scorpius." Así que este mito también tiene una explicación astronómica y refleja: un día del calendario arcaico: en este caso el 14 de febrero. Una precisa situación estelar: cuando se producía orto crepuscular de la constelación Escorpio y el ocaso de Orión (hoy tal hecho astronómico se produce el 1 de mayo). Un fenómeno maléfico o benéfico para la vegetación (que no nos lo dice el mito, pero que sería obvio para quien estaba en posesión de la doctrina mistérica, posiblemente la lluvia fecundadora). Asimismo anunciaba un proceso agrícola: la siembra, enterramiento y muerte de la semilla para que el grano, tras morir, renaciese como vegetación. Da una descripción aclaratoria Bernabé (1987, 42) cuando afirma: "... un dios muerto desmembrado y resucitado (aspecto que se aviene con la «muerte» de la espiga, la siembra y el brote de la nueva espiga, en el caso de los dioses del grano),...". [En este mito la Divinidad del grano se identifica con el héroe Orión, en otras mitologías de religiones agrícolas, con los héroes y heroínas que también morían: Adonis, Aranrhod, Ariadna, Atis, Auxesia, Baal, Basa Grande, Cora, Diarmaid, Dumuzi, Dusura, Eshmund, Ferefata, Gugalanna, Hipólito, Idunna, Ixquic, Lohiau, Lugna, Lúufri, Melqart, Melcario, Misa, Nigola, Onatag, Pelles, Perséfona, Proserpina, Pwyll, Robigo, Rod, Sabacio, Samdón, Shamín, Sita, Tammuz, Virbius, Xaratanga, (Cristo),..]. A la vez el mito estaría señalando ciertos ritos a practicar, en el día de fiesta de la siembra antes de la primavera, para conseguir que la Divinidad [Artemisa o las similares de otros panteones: Afrodita, Alilat, Anahita, Asera, Astarté, Asthoret, Astronoe, Baalat, Baaltis, Belona, Bendis, Ceres, Cibeles, Cotito, Cuerauápari, Damia, Dana, Demeter, Dictina, Freia, Grania, Hi'íaka , Inanna, Ishtar, Isis, Ixmucana, Krumina, Lusia, Ma, Mari, Milita, Prithivi, Rhiannon, Tailtiu, Tanit, Venus, (Virgen María)] enviase los fenómenos relacionados con la siembra de la semilla y la agricultura. O sea, que el mito de muerte de Orión, está previniendo a las personas iniciadas en la doctrina mistérica que lo sabían interpretar: "si ves al escorpión surgiendo para picar a Orión, prepárate a sembrar porque es el momento adecuado en que va a coincidir con las lluvias favorables para que la semilla germine en la primavera y realiza ciertos ritos para asegurarlo". Así que tanto el mito de Acteón como el de Orión, que narran sus respectivas muertes a manos de "animales" de Artemisa, Diosa de la Caza, están reflejando posiciones de constelaciones "animalísticas" justo el inicio y hacia el final del proceso agrícola de la primera época agrícola: de siembra antes de la primavera (muerte de semilla antes de la resurrección de la vegetación) hasta la abrasión de la vegetación en verano (muerte de la vegetación y de los frutos). 3º. También es interpretado otros mitos y leyendas arcaicas por ciertos eruditos, como reflejo del saber astronómico de sus autores. Así el viaje de Rama, protagonista de la epopeya Ramayana, es interpretada por "El carmelita padre Paulino de San Bartolomé", según nos aporta los redactores de la Encicl. Espasa, Tomo 49, (1991, 488): "... prueba con muchas razones que no es más que una ficción de geografía astronómica, aunque cree que bajo esta fábula podría ocultarse algún héroe verdadero." 4º. Igualmente otros mitos legados por nuestros ancestros mostrarían sus conocimientos astronómicos, como los de Hércules que mató a la Hidra de Lerna, al León de Nemea, al Dragón enviado por la Diosa Hera o robó las manzanas de las Hespéridas, en todos los casos, seres identificados con constelaciones denominadas así desde la Prehistoria y que aparecían en el cielo nocturno: Hércules, Hidra, Leo, Dragón, Hespéridas. 5º. Y el mito de pueblos aborígenes de Arnhem Land que habla de dos hermanas que intentaban escapar de su hermano, se convirtieron en peces pero su hermano las atrapó, se comió los peces, para más tarde éstas convertirse en las estrellas de la Vía Láctea / Mar Celeste, está hablando de cierta situación estelar cíclica.

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