Danza de la muerte: 06
De Wikisource, la biblioteca libre.
Un camarín.
| Dama |
De gracias dotada, ¿quién tal como yo?
En toda hermosura, ¿quién tanto perfeta?
Dispuesta, galana, no menos discreta,
¿en quién la natura así se revió?
¿Qué fama de hermosa tan alto voló,
según que contemplo, por más que volase,
que a ser de la mía igual alcanzase?
¿Ni quién tan servida de grandes se vio?
¡Oh, cuántos hoy penan que son amadores,
heridos de manos del alto Cupido,
con un desigual dolor muy crecido,
a mí muy sujetos por causa de amores!
Vuelve LA MUERTE.
|
| Muerte |
¡En cuánta jatancia de vanos dulzores
yaces, hermosa, de mí trascordada,
que vengo con priesa por ti, que casada
estás con el mundo, compuesta de errores!
|
| Dama |
¡Oh, válame Dios, y qué sobrevienta
que siento al presente, y cuán gran turbación,
pues veo delante tan triste visión,
en nada apacible, según que lamenta!
Dolor excesivo me ha dado que sienta,
para la vida privar muy bastante.
Suplícote, Muerte, que pases alante,
no cures hacer de mí tanta cuenta.
Usa de ser muy bien comedida
conmigo, que en ver tu crueza,
mira que en Dama de tanta belleza.
Razón no consiente que falte la vida.
|
| Muerte |
Por más que seáis galana y polida,
conmigo do cuenta daréis sin errar,
iréis brevemente, sin más dilatar.
¡Sus! Vamos, pues veis que estoy de partida.
Vanse.
|