Danza de la muerte: 09
De Wikisource, la biblioteca libre.
| Pastor |
¿Pues cómo, y teniendo tan ruines quijadas,
salís de contino, decí, vitoriosa?
|
| Muerte |
Sí, porque viva en el mundo no hay cosa,
ni cosas, que a mí no sean sojuzgadas.
Por tanto, no pienses, Pastor, escapar
de mi general y fuerte combate;
mas tien por muy cierto que te he de dar mate,
y en esta mi forma y manera tornar.
|
| Pastor |
¡Pardiobre! que tengo con vos de luchar!
Saco, no valgan, mirá, zancadillas;
que quiero muy sanas tener las costillas,
y gana no tengo, pardiós, de finar.
|
| Muerte |
¡Oh, cómo es grande, Pastor, tu inocencia,
en querer conmigo ponerte a luchar!
¿Tú piensas, si dado me fuese lugar,
de aquella divina y real Providencia,
que fuerzas, sentidos, con grave dolencia,
perder no te haría con gran turbación?
|
| Pastor |
¿Luego tú esperas, como hace el sayón,
a que pronuncie el juez la sentencia?
|
| Muerte |
Tú dices en esto, Pastor, la verdad;
mas ya que alcanzaste lo tal a entender,
razón es que sientas que tienes el ser
subjeto a mi fuerza, do no has libertad.
Y pues tienes vida sin seguridad,
della has de ser, contempla, privado
muy presto, pues tiempo no hay limitado:
harás con aquéstos, Pastor, igualdad.
|