Discurso de Cristina Fernández en el acto de inauguración de Tecnópolis

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Discurso de la Presidenta de la Nación Argentina, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, en el acto de inauguración de Tecnópolis. 14 de julio de 2011.



Hola, muy buenas tardes a todos y a todas; gracias a los Gobernadores que nos acompañan; gracias al señor Intendente del partido de Vicente López; gracias al Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, gracias: estamos inaugurando Tecnópolis para todos los argentinos. Quiero contarles la historia de esta Tecnópolis, que la imaginamos para el año pasado, porque Tecnópolis era la culminación de los festejos del Bicentenario. La habíamos imaginado como el final porque en ese Bicentenario maravilloso, que vivimos los argentinos, durante cuatro días, conmemoramos los 200 años de historia, ustedes lo deben recordar.

También deben recordar la última carroza, que desfiló ese día, era una inmensa burbuja - llena de chicos con computadoras, de científicos – porque era precisamente el eslabón de esos 200 años de historia con lo que venía: la ciencia y la tecnología. Porque Tecnópolis era en esa concepción, y ustedes lo van a ver ahora, una convocatoria al futuro de todos los argentinos.

Recorrimos, durante esos festejos, los 200 años de historia, y luego la idea era que – unos meses más tarde – antes de finalizar el año del Bicentenario, pudiéramos hacer Tecnópolis, también como hicimos los festejos del Bicentenario nacional, popular, federal y latinoamericano, hacerlo también en la Ciudad de Buenos Aires.

Lamentablemente, no nos autorizaron a hacerlo y respetuosos nos pusimos a pensar. No nos pusimos ni a rezongar, ni a quejarnos, ni a echarle la culpa a nadie de que no íbamos a poder hacer Tecnópolis. Para nada, nos pusimos a pensar cómo lo hacemos y la verdad que no hay mal que por bien no venga, como decía mi abuela. Y de aquello que iba a ser algo que iba a durar unos pocos días, como fueron esos festejos del Bicentenario vinimos a este verdadero parque temático de carácter permanente, más grande, más importante. Y lo pudimos hacer, ¿saben por qué? No solamente por el inmenso esfuerzo y recursos que ha puesto el Gobierno Nacional. No solamente porque también han venido el sector privado, a través de las empresas a participar de esta Argentina que también es de ellos, sino porque encontramos un Intendente y un Gobernador que nos ayudaron a hacer este parque maravilloso, y como siempre cuando uno hace las cosas juntos, no importa de qué partido sean. Acá lo tenemos al amigo, Enrique “Japonés” García, radical hasta los tuétanos, pero argentino por sobre las cosas. Y Daniel, nuestro Daniel, nuestro compañero Gobernador de la provincia de Buenos Aires, que también la provincia puso recursos y esfuerzos.

El Intendente me entregó – como ustedes vieron – antes de entrar en cadena nacional el decreto por el cual nos habilita a tener este parque temático. Y acá me dicen, me cuentan que apareció en un diario que yo no leo porque miente mucho, así que no le creo mucho, dicen que ese diario dijo que los concejales de su partido, que representan la fuerza de quien hoy gobierna la Ciudad de capital, le dijo que tampoco nos querían votar la habilitación. Parece que no quieren ni que lo hagamos en la Ciudad de Buenos Aires ni que tampoco lo hagamos acá. Yo no le creo, yo no le creo, yo estoy segura que ese jefe político va a llamar a sus legisladores y les va a pedir que aprueben esto, porque esto es para todos los argentinos y estamos seguros que esto le interesa a todos.

Y claro que es mucho más grande, y claro que es mucho más importante porque, además, estamos en Villa Martelli, en lo que alguna vez fueron las instalaciones del Ejército Argentino y que ahora queremos hacerlo como parque temático de la historia de la industria, de la innovación y de la tecnología de los argentinos.

Y estamos aquí, también, sabiendo que tenemos que recorrer esos 200 años fructíferos de historia, de desarrollo. Ustedes van a ver el desarrollo de la industria aeronáutica; la Argentina fue uno de los primeros países del mundo en desarrollar aviones a propulsión, el Pulqui debe andar por ahí; también deben estar los vectores; más de cien hechos industriales en nuestro país. Tenemos también un sector dedicado a todo los inventos donde va a poder interactuar y hasta armamos y recreamos un sector de glaciares, como si fuera la Antártida argentina de donde nos vamos a poder comunicar también con Base Marambio, esa otra parte entrañable de nuestro territorio.

Y estamos aquí para que los argentinos conozcamos lo que somos capaces de hacer, la potencia que tenemos, porque aquí también se exhibe la historia de los 200 años de producción, de innovación tecnológica. Es también una convocatoria a todos para conocer y para aprender. Tuvimos que remover también muchos obstáculos, pero bueno, “terca la mula”, como me dicen, ahí fuimos.

¿Saben cuántos metros de tierra tuvimos que remover? 450.000 metros cúbicos de tierra; sacamos 40.000 toneladas de escombros; 2.000 personas participaron en el desmalezado de toda Villa Martelli y más de 12.000 cooperativistas trabajaron junto a la Municipalidad, junto a la Provincia. Tenemos más de 8 kilómetros de fibra óptica aquí abajo y gracias a las empresas privadas que pusieron esa fibra óptica que nos permite interconectar a todo el Parque; más de 59 kilómetros subterráneos de cable.

Esto lo pensábamos hacer un poco más pequeño en la Ciudad de Buenos Aires. Lo íbamos a hacer el año pasado, cuando no había elecciones, porque, ¿saben qué?, nosotros no somos de los que hacemos obras 4 o 5 meses antes de las elecciones. Nosotros trabajamos siempre y durante todo el año y ese Bicentenario lo imaginamos con muchísimo cariño.

Tenemos una gran ilusión: que todos los argentinos vengan a conocer aquí esta verdadera maravilla que ya no es una conmemoración a lo que fuimos capaces de hacer, es algo más también que la convocatoria al futuro, es un verdadero Parque Temático que la Generación del Bicentenario, nuestra generación le quiere dejar como legado a todos los argentinos al empezar el tercer siglo de nuestra historia.

Estamos absolutamente convencidos, compatriotas, que la ciencia, la tecnología, el conocimiento son los que van a darnos el valor agregado definitivo para seguir dando el salto cuantitativo y cualitativo que estamos dando como país.

Hoy leía, con mucha alegría, un informe de la CEPAL, donde rectifica cifras anteriores y nos habían dicho que íbamos a crecer al 4,3. Hoy la propia CEPAL esta reconociendo que vamos a crecer más allá del 8 por ciento. La CEPAL, un organismo de Naciones Unidas. ¡Qué lindo, qué lindo!

También me decía recién el Intendente de Vicente López, lo contentos que están todos los intendentes que rodean el lugar porque, claro, esto significa actividad económica, recursos y también impuestos, Daniel, que seguramente van a venir a la Provincia, que nunca están mal.

Así que, bueno, quiero agradecer a todos, convocarlos a trabajar con alegría, porque solo con alegría se puede transformar la realidad y seguir apuntalando el crecimiento del país. Quiero convocarlos también, con mucho orgullo y dignidad, porque este Gobierno, nuestro Gobierno, de los hombres y mujeres que me acompañan y me ayudan, porque yo sola no podría hacerlo, hemos tomado la decisión de privilegiar el talento, la inteligencia, la educación, la ciencia y la tecnología como los verdaderos motores que van a permitirnos profundizar este proceso de transformación y distribución del ingreso, en un momento histórico a nivel nacional y global, cuando se derrumban estrepitosamente los paradigmas que durante tanto tiempo colonizaron culturalmente a nuestra región en general y a nuestro país en particular.

Yo me congratulo, junto a los hombres y mujeres que forman parte de este espacio político, de este proyecto de poder ofrecerles a todos los argentinos esta propuesta, esta invitación al futuro. Esta es una invitación al futuro, a pensar el país de una manera diferente, a sentirlo de una manera más profunda, a saber que la gestión, el compromiso con el pueblo, con la historia y con los intereses de la Nación, son los únicos que nos permitirán avanzar en la construcción de ese futuro.

Esto era lo que queríamos culminar el año pasado, ese año de tanta felicidad y, al mismo tiempo de tanto dolor para quien les habla. Pero la vida es así, con dolores y con alegrías, nadie siempre puede estar todo el día saltando y cantando ni tampoco llorando. Es la vida y la vida va y viene.

Y esto también quiero que, además, sea una conmemoración y una convocatoria pero no solo al futuro, sino también a la vida, a la vida de las nuevas generaciones, de los que todavía no nacieron, de los que van a venir y por los que tenemos la obligación de seguir adelante con más fuerza, con más pasión y con más convicción que nunca.

Gracias argentinos, gracias Intendente, gracias Gobernador, gracias a los trabajadores que pudieron hacer posible Tecnópolis, gracias a las empresas donde están demostrando que podemos públicos y privados, juntos, tirar del mismo carro que es la patria, la patria de todos.

Gracias y hasta siempre, a disfrutar Tecnópolis, a disfrutar del futuro que ya ha llegado. Entrar al futuro es también entrar a la vida.

Gracias, muchas gracias.