El Tratado de la Pintura: 303

De Wikisource, la biblioteca libre.
 
Saltar a: navegación, buscar


Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


[ pág. ]
distancia del papel C F, en donde estan las mejillas, y deberia estar detras de toda la A C, y entonces las sienes se señalarian en la distancia O R de las líneas A F, B F; pero como hay la diferencia C O y R D, queda concluido que la línea C F y la D F por ser mas corta, ha de ir á encontrar en el papel el sitio donde está señalada la altura total, esto es, la línea F A y F B, que es la verdadera, y se hace la diferencia, como he dicho, de C O y R D (27). Lámina XIV.


§ CCXCVIII.

Si la superficie de todo cuerpo opaco participa del color de su objeto.

Es evidente que si se pone un objeto blanco entre dos paredes, la una blanca y la otra negra, se hallará igual proporción entre la parte umbrosa y la luminosa del citado objeto, que entre ambas paredes: y si el objeto fuese de color azul, sucederá lo mismo. Esto supuesto, cuando se haya de pintar una cosa semejante, se hará del modo siguiente. Tómese una tinta negra que sea semejante á la sombra de la pared que se finge, reverbera en el objeto azul para sombrearle; y para hacer esta tinta con conocimiento cierto, se observará el método que sigue. Al tiempo de pintar las paredes, de cualquier color que sean, tómese una cuchara muy pequeña (ó algo mayor, según lo requiera la magnitud de la obra en donde se ha de practicar esta operación): esta cuchara tendrá los bordes iguales, y con ella se medirán los grados de la cantidad de los colores que se empleen en las mezclas; como si, por ejemplo, se hubiese hecho la primera sombra de las paredes de tres grados de oscuro y uno de claro: esto es, tres cucharadas (sin colmo, como las medidas de grano) de negro, y una de blanco; entonces se tiene ya una composición de cualidad cierta sin qne haya duda. Hecha, pues, la una pared blanca y la otra oscura, si entre ambas se ha de

[ pág. ]poner un objeto azul, para que este tenga la luz verdadera y la sombra que le conviene á tal color azul, póngase á una parte el azul que se quiere quede sin sombra, y á su lado el negro; después se tomarán tres cucharadas de este, y se mezclarán con una del azul luminoso, cuya tinta servirá para la sombra mas fuerte. Hecho esto, se verá si el objeto es de figura esférica ó cuadrada, ó alguna columna ó cualquiera otra cosa; si es esférico, tírense líneas desde los extremos de la pared al centro del objeto, y en donde corten la superficie de este, alli debe terminar la plaza de la mayor sombra, dentro de ángulos iguales. Después se empezará á aclarar, como en N O, que queda aun con tanta sombra como participa de A D, pared superior; cuyo color irá mezclado con la primera sombra de A B con las mismas distinciones (28). Figura XVI.


§ CCXCIX.

Del movimiento de los animales.

Aquella figura fingirá mas bien que corre con mayor velocidad, que esté mas desplomada hacia delante. El cuerpo que se mueve por sí será tanto mas veloz, cuanto mas distante esté el centro de su gravedad del de su sustentáculo Esto se dice también para el movimiento de las aves, que también se mueven por sí sin el auxilio de las alas y del viento: y esto sucede cuando el centro de su gravedad está fuera del centro de su sustentáculo, esto es, fuera del medio de aquel parage en que insisten entre las dos alas. Porque si el medio de las alas está mas atrás que el medio ó centro de gravedad del ave, entonces podrá el animal moverse hacia delante y hacia abajo mas ó menos, conforme esté distante ó próximo el centro de gravedad al de las alas: quiero decir, que si el centro de gravedad está remoto del medio de las alas, hará que se baje el ave muy oblicuamente; y si cercano, con poca oblicuidad.

← Capítulo anterior Título del capítulo Capítulo siguiente →
§ CCXCVII. § CCXCVIII. § CCXCIX.