El anillo (Agustini)
De Wikisource, la biblioteca libre.
Raro anillo que clarea, Raro anillo que sombrea Una profunda amatista, Crepúsculo vespertino Que en tu matinal platino Engarzó espléndido artista. El porvenir es de miedo... ¿Será tu destino un dedo De tempestad o de calma? Para clararte y sombrearte, ¡Si yo pudiera glisarte En un dedo de mi alma!... Jardín a media luz He plantado 6 rosas, 2 pinos Y con ellos tus recuerdos Ahora sin ellos se avecinan peligros inmensos Se mantiene con vida por tu ausencia ¡No te preocupes continuare solo por el camino! Recordarte era una alegría contante Me voy sin ti procurando ser un hombre moderado Y seguiré ablandando mi conciencia Como lo hago cada puesta de sol con la tierra De vez en cuando remiendos de abono Y a tus recuerdos 2 o 3 ¡los echo tanto de menos! Y entonces aprendí que echarte de menos no es si no Uno más de los denominadores del ser humano La historia del olvido es simple ¡quimera, utopía, libertad! ¿Qué es lo que hace a la vida una obra de fragmentos que ya antes habían existido? (Acaso será la tenue existencia de lo ya antes previsto) Vengo de un mundo lejano atraído desde hace años por relámpagos, ciclones, volcanes, guerras, huracanes vengo porque aquí no existe el olvido Porque aquí el campo semántico del dolor Es amar un mar lejano y no saberse más que un simple faro Que alumbra un mar que no quiere para su de venir Pero eso se dice hoy aquí y seguro se dirá mañana allá, lejos del sol fingiendo amar la llovizna, el frío, la verdad abraham garcia cordova.