El principito

De Wikisource, la biblioteca libre.


Apuntando
FinkCommander in use.png

Se está trabajando actualmente en este texto.
  Es posible que, a causa de ello, haya lagunas de contenido o deficiencias de formato. Por favor, antes de realizar correcciones mayores o reescrituras, contacta en la página de discusión del artículo.



El principito
de Antoine de Saint-Exupéry



A Leon Werth
Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a un adulto.Tengo una razón importante:Este adulto es el mejor amigo que tengo.Hay otra razón: Este adulto puede entender todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera razón:Este adulto vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Y tiene mucha necesidad de cariño.Si todas estas razónes no bastan, quiero dedicarle este libro al niño que fue ese adulto.Todos los adulto han sido primero niños.(Pero muy pocos lo recuerdan). Pero por lo tanto corrijo mi dedicatoria:
A Leon Werth
CUANDO ERA NIÑO


I


Una vez, cuando tenia seis años, vi una espléndida ilustración de un libro sobre la selva virgen, titulado Historias vividas. Representaba una serpiente boa tragándose una fiera.Esta es una copia del dibujo: (imagen)
En aquel libro se decía: "Las serpientes boas se tragan su presa entera, sin masticarlas. Luego no pueden moverse y duermen durante lo seis meses que dura la digestión."
Entonces me puse puse a pensar detenidamente en las aventuras de la selva y, por mi parte, coneguí trazar mi primere dibujo con un lapiz de color. Mi dibujo número 1 era así:
Boa y fiera.jpg
Enseñé aquella obra maestra a los adultos y les pregunté si les daba miedo.
Me respondieron:
-¿Porqué nos iba a dar miedo un sombrero?
Pero mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que estaba digiriéndose un elefante.Entonces dibujé el interior de la serpiente para que los adultos pudieran comprenderlo. A los adultos siempre hay que explicarles todo. Mi dibujo número 2 era así: (imagen)
Los adultos me aconsejaron que abandonara los dibujos de serpientes boas abiertas o cerradas y que era mejor que me dadicara a la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. Así renuncié a , a los seis años, a una magnífica carrera de pintor. El poco éxito de mis dibujos numero 1 y número 2 me había disuadido. Los adultos nunca entienden nada por sí solos, y alos niños les reulta muy pesado tener que estar dándoles siempre explicaciones.
Asi que tuve que escoger otro oficio y aprendí a pilotear aviones. He volado por todo el mundo. Y es verdad que la geografía me ayudó mucho.De un simple vistazo sabía distinguir China de Arizona.y esto es muy útil si uno se pierde de noche
A lo largo de mi vida he tenido muchísimos contactos con montones de gentes muy serias.He vivido mucho entre los adultos y los he visto muy de cerca. Pero eso no ha servido para mejorar mi opinión.
Cuendo encontraba a uno que me parecía un poco lúcido,le ponía a prueba con mi dibujo número 1, que siempre llevo encima. Yo quería saber si de vardad era una persona que entendía.Pero siempre me respondía :"Es un sombrero". Entonces ya no le hablaba ni de serpientes boas,ni de selvas vírgenes, ni de estrellas. Me ponía a la altura y le hablaba de bridge, de golf, de política, y de corbatas.Y el adulto estaba encantado de haber conocido a un hombre tan razonable.


II
Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve un panne en el desierto de Sahara hace 6 años. Algo se habia roto en mi motor. Y como no tenia conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación dificil. Era, para mi, cuestión de vida o muerte. Tenia agua de beber apenas para ocho dias.
La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un naúfrago sobre una balsa en medio del oceano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando al romper el dia, me despertó una eztraña vocecita que decía:
-Por Favor...; ¡dibújame un cordero!
-¡Eh!
-Dibújame un cordero...
Me puse de pie de un salto, como golpeado por un rayo. Me froté los ojos. Miré bien. Y vi un hombrecito enteramente extraordinario que me examinaba gravemente. He aquí el mejor retrato que, más tarde, logré hacer de él. Pero seguramente mi dibujo es mucho menos encantador que el modelo. No es por mi culpa. Las personas grandes me desalentaron de mi carrera de pintor cuando tenia seis años y sólo habia aprendido a dibujar las boas cerradas y las boas abiertas
The Little Prince.jpg
Herramientas personales