El sí de las niñas: 06

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Escena tercera I 06
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El sí de las niñas - Acto primero none


DOÑA IRENE, DOÑA FRANCISCA, DON DIEGO



DOÑA FRANCISCA ¿Nos vamos adentro, mamá, o nos quedamos

aquí?

DOÑA IRENE Ahora, niña, que quiero descansar un rato.


DON DIEGO Hoy se ha dejado sentir el calor en forma.


DOÑA IRENE ¡Y qué fresco tienen aquel locutorio! Vaya, está

hecho un cielo...
(Siéntase DOÑA FRANCISCA junto a su madre.)

DOÑA FRANCISCA Pues con todo, aquella monja tan gorda, que se

llama la madre Angustias, bien sudaba... ¡Ay!
¡cómo sudaba la pobre mujer!.

DOÑA IRENE Mi hermana es la que está bastante delicadita.

Ha padecido mucho este invierno... Pero, vaya,
no sabía qué hacerse con su sobrina la buena
señora... Está muy contenta de nuestra elección.

DON DIEGO Yo celebro que sea tan a gusto de aquellas

personas, a quienes debe usted particulares
obligaciones.

DOÑA IRENE Sí, Trinidad está muy contenta, y en cuanto a

Circuncisión, ya lo ha visto usted. La ha costado
mucho despegarse de ella; pero ha conocido que
siendo para su bienestar, es necesario pasar por
ello... Ya se acuerda usted de lo expresiva que
estuvo, y...

DON DIEGO Es verdad. Sólo falta que la parte interesada

tenga la misma satisfacción que manifiestan
cuantos la quieren bien.

DOÑA IRENE Es hija obediente, y no se apartará jamás de lo

que determine su madre.

DON DIEGO Todo eso es cierto, pero...


DOÑA IRENE Es de buena sangre, y ha de pensar bien, y ha de

proceder con el honor que la corresponde.

DON DIEGO Sí, ya estoy; pero ¿no pudiera, sin faltar a su

honor ni a su sangre...?

DOÑA FRANCISCA ¿Me voy, mamá?

(Se levanta y vuelve a sentarse.)

DOÑA IRENE No pudiera, no señor. Una niña bien educada,

hija de buenos padres, no puede menos de
conducirse en todas ocasiones como es
conveniente y debido. Un vivo retrato es la
chica, ahí donde usted la ve, de su abuela que
Dios perdone, doña Jerónima de Peralta... En
casa tengo el cuadro, ya le habrá usted visto. Y
le hicieron, según me contaba su merced, para
enviársele a su tío carnal el padre fray Serapión
de San Juan Crisóstomo, electo obispo de
Mechoacán.


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El sí de las niñas del Leandro Fernández de Moratín

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