El sí de las niñas: 52
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Escena undécima 1
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| El sí de las niñas - Acto tercero |
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DOÑA IRENE, DON DIEGO
| DOÑA IRENE | Conque, señor don Diego, ¿es ya la de vámonos?... Buenos días... (Apaga la luz que |
| DON DIEGO | Sí, para rezar estoy ahora. (Paseándose con inquietud.) |
| DOÑA IRENE | Si usted quiere, ya pueden ir disponiendo el chocolate y que avisen al mayoral para que |
| DON DIEGO | Sí, no deja de haber novedades. |
| DOÑA IRENE | Pues ¿qué?... Dígalo usted, por Dios... ¡Vaya, vaya!... No sabe usted lo asustada que estoy... |
| DON DIEGO | Vamos, ahora no hablemos de malos partos ni de conservas... Hay otra cosa más importante de |
| DOÑA IRENE | Están recogiendo la ropa y haciendo el cofre para que todo esté a la vela, y no haya |
| DON DIEGO | Muy bien. Siéntese usted... Y no hay que asustarse ni alborotarse (Siéntanse los dos) por |
| DOÑA IRENE | ¿Pues no lo he dicho ya mil veces? Sí señor que lo está; y bastaba que yo lo dijese para que... |
| DON DIEGO | ¡Este vicio maldito de interrumpir a cada paso! Déjeme usted hablar. |
| DOÑA IRENE | Bien, vamos, hable usted. |
| DON DIEGO | Está enamorada; pero no está enamorada de mí. |
| DOÑA IRENE | ¿Qué dice usted? |
| DON DIEGO | Lo que usted oye. |
| DOÑA IRENE | Pero, ¿quién le ha contado a usted esos disparates? |
| DON DIEGO | Nadie. Yo lo sé, yo lo he visto, nadie me lo ha contado, y cuando se lo digo a usted, bien |
| DOÑA IRENE | (Llora.) ¡Pobre de mí! |
| DON DIEGO | ¿A qué viene eso? |
| DOÑA IRENE | ¡Porque me ven sola y sin medios, y porque soy una pobre viuda, parece que todos me |
| DON DIEGO | Señora doña Irene... |
| DOÑA IRENE | Al cabo de mis años y de mis achaques, verme tratada de esta manera, como un estropajo, |