¡Oh! ¡Ingenio, ameno, célebre y profundo!
¿En Siglo tan fatal con Versos vives?
Pero en el otro mundo los escribes,
que para Versos ya no está este Mundo.
Singular es tu Numen, y fecundo,
tanto, que en lo que dices, y describes,
produces los conceptos, que concibes,
con un acierto, en todo, sin segundo.
El Insigne Solís tu Norte ha sido,
y en mucho (que no es poco) le imitaste;
¡Oh! ¡Cuánto esto sólo has conseguido!
Ya es ocioso decir te remontaste:
Porque no siendo así, ¿quién ha podido
seguir al que seguiste, y alcanzaste?