Página:La linterna mágica - Vol. 8.djvu/231
De Wikisource, la biblioteca libre.
Siempre te admiraré, y en larga noche
De la meditación la dulce calma,
Néctar será con que se abrigue el alma,
Y fijando en tu faz mi pensamiento
Entonaré ferviente mi plegaria,
Hasta que al golpe de la dura suerte
Descanse en la morada de la muerte...
Entonces ¡oh Luna! de infeliz poeta
Ilumina la tumba solitaria.