Página:Literatura policial en la Argentina. Waleis, Borges, Saer.djvu/36

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Io cual se encuentra en la novela policial. No somos los únicos en -nuestra rebelión contra la ‘ novela psico|óg¡ca""5. Narcejac, de quien he tomado Ialcoita, señala vagamente que estas observaciones expresaban una opinión muy difundida en los medios universitarios estadounidenses durante esos años. En cualquier caso, Io significativo es el tono de manifiesto vanguardista que asume su discurso y las sorprendentes coincidencias con la poética que Borges comenzaba a- desarrollar por esos mismos años y con la q-ue el Nouveau Roman propondría unos 25 o 30 años después. Cuarenta años más tarde, en un ensayo sobre la presencia del género policial en la "narrativa del posmodernismo" (representada aquí por las figuras de Robbe Grillet, Borges y Nabokov), Michael Holquist repetiría a Marjorie N icholson: monotonía; queremos evadirnos de lo informe para volvemos. hacia la forma, todo from what? Among other things, escape from literature itself. Th us, when after World War Il Robbe Grillet was searching for ways to overcome the literary tradition of the novel he so naturally turned to the detective novel.“ Detective stories had aiways been recognized as escape literature. But escape que conviene no olvidar, pero también es conveniente recordar que es un error deliberado cuya compensación es permitirnos manipular de algún modo la literatura. Si definir un género implica señalar sus límites y establecer criterios para decidir qué es lo que pertenece al género y qué es lo que no pertenece“, las esperanzas de encontrar una definición para el género policial son infundadas. No importa cómo sea el centro de un género ni cuánto se hayan repetido allí sus rasgos y fijado sus normas: no por eso sus bordes serán distintos a los de otros géneros. Un género siempre termina diluyéndose y mezclándose con el resto de la literatura de la misma manera: de una manera perfectamente gradual. Definir un género es tan fácil como arbitrario. Los problemas comienzan cuando intentamos justificar nuestra definición. Aunque un discurso sobre géneros no necesita ser un discurso puramente arbitrario, lo cierto es que en muchos de sus puntos se enfrenta a cuestiones de decisión, y no de verdad. Quizá la única manera de ofrecer una justificación (mínima) consista en abordar los géneros desde una perspectiva pragmática, tomando este término con el sentido que posee en la filosofía de W. James.“ Adoptar esta perspectiva implica reconocer 37 12. Hablar de géneros es simplificar y falsear la literatura. Se trata de un error