Página:Literatura policial en la Argentina. Waleis, Borges, Saer.djvu/48

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fantasía desacreditada"”’? Ya para el entenado el recuerdo de un hecho no era prueba suficiente de su acaecer verdadero, ya que se trataba de historias sin ”origen empírico". Por eso, estos recuerdos ”no son, en el fondo, recuerdos denada, de nada en particular, y de los que no podría decirse, ni siguiera, que son verdaderamente... recuerdos“? Así las cosas, ¿cómo sabria Morvan si él había cometido o no esos asesinatos? "...aunque no le quedara en la memoria ningún residuo empírico de sus actos, nunca podria estar seguro de no haberlos cometido, así como inversamente de muchos otros de los que tenía recuerdos en apariencia verídicos, una vez que se habían diluido en el mar del acontecer, nadie, y mucho menos él, podría estar seguro de que habían efectivamente sucedido“. De donde la profu.nda disparidad, la disyunción, entre lo visible y el-relato: quien hace la leyenda siempre cuenta algo de más, algo que los espectadores, incluso los protagonistas, no tomaron en cuenta, ese costado invisible de las cosas que sobrevuela los cuerpos en el momento en que actúan y padecen. Si el Episodio jamás pudo ser visto, lo que se recuerde de él -de la fiesta, de la guerra, del crimen- será siempre un relato, una narración retroactiva: "Así que de "ese" sábado tengo -decía Tomatis en Lo imborrabIe-, no un recuerdo sino un relato, compuesto hasta en sus detalles más mínimos, organizado según una sucesión lógica, ytan separado de mi experiencia como“ podría serlo una película en colores-imágenesdiscontinuas pegadas una después de la otra y a las que una intriga de esencia diferente a las imágenes mismas, y agregada con posterioridad, les suministra, artificial, un sentido“. De un lado hay, pues, una multiplicidad de "imágenes discontinuas", fragmen- tarias, de cosas, personas, gestos, posturas, como una serie, anota Saer, de "diapositivas"; del otro, una pluralidad de versiones, de relatos, modos de relacionar esas imágenes de una manera coherente, aceptable, verosímil (”...por el sólo hecho de existir todo relato es verídico“), en torno a esa "nada" que es el Episodio. De modo que existe una relación problemática entre las dos series: la descrip- ción -las imágenes o las cosas visibles- y el relato -la palabra- que invoca, sobre el fondo del acontecer invisible, un sentido, una relación (relatumlposible entre esos fragmentos materiales insignificantes. Por eso en la literatura de Saer la disyunción 50 Casares, ¿cómo evitar que este relato se tome por "la tortuosa invención de una