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VI Biblioteca de los Americanistas.

 Mas el reducido número de los de la Antilla no se prestaba á tanta demanda; y viendo los aventureros defraudadas también sus esperanzas, ganosos como estaban de emplearse en algo que les fuese prontamente lucrativo, se reunieron en número de ciento diez, entre los procedentes de Tierrafirme y los descontentos de la isla, y concertaron con el rico encomendero de Sancti Espíritus Francisco Hernández de Córdoba ir á sus órdenes en busca de nuevas tierras.

 Adquiridos al efecto tres navios, nombrados los pilotos que debían gobernarlos, y por primero de ellos á Antón de Alaminos el de Palos de Moguer, y provistos de bastimentos suficientes para una razonable jornada, hiciéronse á la mar desde el puerto de Jaruco el 8 de Febrero de 1517; doblaron á los doce días la punta de Guaniguánico ó Cabo de San Antón, y navegando al acaso, aunque siempre al Oeste, por un mar completamente desconocido, avistaron tierra á los veintiún días de su salida de Cuba, y desembarcaron el 5 de Marzo, para reconocerla, en la nombrada de Catoche, donde riñeron la primera sangrienta batalla con los naturales, que si de pronto les atrajeron recibiéndolos afectuosamente, luégo les atacaron con un vigor inesperado. Huyendo los expedicionarios de gente tan doble, recorrieron la costa de Yucatán hasta Campeche; bajaron en aquella playa para proveerse de agua, y siendo igualmente rechazados con verdaderas nubes de flechas, de las que «á mí, dice Bernal Díaz, me dieron tres flechazos, y uno de los que me dieron bien peligroso, en el costado izquierdo, que me pasó á lo hueco», determinaron regresar á Cuba; mas convencidos por Antón de Alaminos de que por la Florida (que diez años antes había visitado con Juan Ponce de León) era la vuelta más fácil y breve, allá se dirigieron; y al reconocer la costa y bajar á hacer aguada, fueron también recibidos á flechazos, de los que otro le tocó á Díaz en el brazo derecho, aunque de poca herida, y les obligaron á reembarcarse precipitadamente para salvar sus vidas.

 Vueltos á Cuba y tomada tierra en el puerto de Carenas, dióse cuenta del descubrimiento á Diego Velázquez, mien-