Proverbios: Capítulo 2
De Wikisource, la biblioteca libre.
- Hijo mío, si das acogida a mis palabras, y guardas en tu memoria mis mandatos,
- prestando tu oído a la sabiduría, inclinando tu corazón a la prudencia;
- si invocas a la inteligencia y llamas a voces a la prudencia;
- si la buscas como la plata y como un tesoro la rebuscas,
- entonces entenderás el temor de Yahveh y la ciencia de Dios encontrarás.
- Porque Yahveh es el que da la sabiduría, de su boca nacen la ciencia y la prudencia.
- Reserva el éxito para los rectos, es escudo para quienes proceden con entereza,
- vigila las sendas de la equidad y guarda el camino de sus amigos.
- Entonces entenderás la justicia, la equidad y la rectitud: todos los senderos del bien.
- Cuando entre la sabiduría en tu corazón y la ciencia sea dulce para tu alma,
- velará sobre ti la reflexión y la prudencia te guardará,
- apartándote del mal camino, del hombre que propone planes perversos,
- de los que abandonan el recto sendero para ir por caminos tenebrosos,
- de los que se gozan en hacer el mal, se regocijan en la perversidad,
- cuyos senderos son tortuosos y sus sendas llenas de revueltas.
- Ella te apartará de la mujer ajena, de la extraña de melosas palabras,
- que ha dejado al amigo de su juventud y ha olvidado la alianza de su Dios;
- su casa está inclinada hacia la muerte, hacia las sombras sus tortuosos senderos.
- Nadie que entre por ella volverá, no alcanzará las sendas de la vida.
- Por eso has de ir por el camino de los buenos, seguirás las sendas de los justos.
- Porque los rectos habitarán la tierra y los íntegros se mantendrán en ella;
- pero los malos serán cercenados de la tierra, se arrancará de ella a los desleales.
| La Biblia - Antiguo Testamento - Proverbios | |
|---|---|
|
1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13 - 14 - 15 - 16 |
|