Salmos: Capítulo 122
- ¡Oh, qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa de Yahveh!
- ¡Ya estamos, ya se posan nuestros pies en tus puertas, Jerusalén!
- Jerusalén, construida cual ciudad de compacta armonía,
- a donde suben las tribus, las tribus de Yahveh, es para Israel el motivo de dar gracias al nombre de Yahveh.
- Porque allí están los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David.
- Pedid la paz para Jerusalén: ¡en calma estén tus tiendas,
- haya paz en tus muros, en tus palacios calma!
- Por amor de mis hermanos y de mis amigos, quiero decir: ¡La paz contigo!
- ¡Por amor de la Casa de Yahveh nuestro Dios, ruego por tu ventura.
| La Biblia - Antiguo Testamento - Salmos | |
|---|---|
|
1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18 - 19 - 20 - 21 - 22 - 23 - 24 - 25 |
|