Salmos: Capítulo 58
- ¿De veras, dioses, pronunciáis justicia, juzgáis según derecho a los hijos de Adán?
- No. que de corazón cometéis injusticias, con vuestras manos pesáis la violencia en la tierra.
- Torcidos están desde el seno los impíos, extraviados desde el vientre los que dicen mentira;
- tienen veneno como veneno de serpiente, como el de un áspid sordo que se tapa el oído,
- que no oye la voz de los encantadores, del mago experto en el encanto.
- ¡Oh Dios, rompe sus dientes en su boca, quiebra, Yahveh, las muelas de los leoncillos.
- ¡Dilúyanse como aguas que se pasan, púdranse como hierba que se pisa.
- como limaco que marcha deshaciéndose, como aborto de mujer que no contempla el sol!
- ¡Antes que espinas echen, como la zarza, verde o quemada, los arrebate el torbellino!
- Se alegrará el justo de haber visto la venganza, sus pies bañará en la sangre del impío;
- y se dirá: "Sí, hay un fruto para el justo; sí, hay un Dios que juzga en la tierra."
| La Biblia - Antiguo Testamento - Salmos | |
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