Salmos: Capítulo 6
- Yahveh, no me corrijas en tu cólera, en tu furor no me castigues.
- Tenme piedad, Yahveh, que estoy sin fuerzas, sáname, Yahveh, que mis huesos están desmoronados,
- desmoronada totalmente mi alma, y tú, Yahveh, ¿hasta cuándo?
- Vuélvete, Yahveh, recobra mi alma, sálvame, por tu amor.
- Porque, en la muerte, nadie de ti se acuerda; en el seol, ¿quién te puede alabar?
- Estoy extenuado de gemir, baño mi lecho cada noche, inundo de lágrimas mi cama;
- mi ojo está corroído por el tedio, ha envejecido entre opresores.
- Apartaos de mí todos los malvados, pues Yahveh ha oído la voz de mis sollozos.
- Yahveh ha oído mi súplica, Yahveh acoge mi oración.
- ¡Todos mis enemigos, confusos, aterrados, retrocedan, súbitamente confundidos!
| La Biblia - Antiguo Testamento - Salmos | |
|---|---|
|
1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 - 13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18 - 19 - 20 - 21 - 22 - 23 - 24 - 25 |
|