Afectos de odio y amor: 008

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Afectos de odio y amor Jornada I Pedro Calderón de la Barca


AURISTELA:

Dejemos en este estado,
yo entre estremos, tú entre peñas,
tu crianza y mi crianza;
dejemos también con ella
los asedios, los asaltos,
las desdichas, las miserias,
que tras sí arrastra ese horrible
monstruo, esa sañuda fiera,
que de solo vidas de hombres
y caballos se alimenta.
Y vamos a que entre tanto
terror, siendo en tu primera
cuna, tus gorjeos las cajas,
tus arrullos las trompetas,
creciste tan invencible
hijo de Marte, que apenas
pudiste, ocupando el fuste,
tomar el tiento a la rienda,
ni la noticia al estribo,
cuando calzada la espuela,
trenzado el arnés, el asta
blandida, empezaste, en muestra
de que eras rayo oprimido,
a herir con mayor violencia;
bien como el que apasionado
de tupida nube densa,
cuanto más temido tarda,
tanto más veloz revienta.


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