Afectos de odio y amor: 116

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Afectos de odio y amor Jornada II Pedro Calderón de la Barca


CASIMIRO:

Llega, Auristela, y el llanto
deja, pues ves que mi muerte
o mi vida está en tus labios.

CRISTERNA:

Donde, aunque seáis prisionera,
seáis tan dueño de mi estado,
como de mi vida dueño.
([Aparte.]
¿Cómo desta suerte hablo
a sangre de mi enemigo?)
Mas una cosa es mi agravio
y otra mi vanidad.

AURISTELA:

¡Cielos,
que sea esto fuerza! La mano,
como a prisionera, solo
me dad.
(Abrázala.)

CRISTERNA:

¿Qué hacéis? Levantaos
y pensad que en mí tenéis
 ([Aparte.]
el pecho me está temblando
de cólera), no prisión,
sino albergue.
[Aparte.]
En el contacto
que comunica a mi pecho
la vil sangre de su hermano.)


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