Amazonas en las Indias: 57

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Acto III
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Amazonas en las Indias Acto III Tirso de Molina


TRIGUEROS

¿Pues bien dices? Di pues mal. 2115
Aquella que al tribunal
inquisidor ha ofendido
(plegue a Dios que antes de un Credo,
obispa en Corozaín,
la absuelva de volatín 2120
el brasero de Toledo),
llevándome en un momento
por una oreja volando
y conmigo registrando
los abanillos del viento 2125
como si hiciera calor,
me trasladó un diablo en popa
a su tierra, que en la ropa
le parecí borrador;
y en ella, aunque de rodillas 2130
misericordia pedí,
en un instante me vi
sentenciado a albondiguillas.
Patrocinóme su hermana
(de quien diz que eres galán, 2135
que quien bien quiere a Beltrán
etcétera), y más humana
me dio con arco y saetas
la futura sucesión
por lo menos de amazón, 2140
quizá por verme sin tetas.
Un mes estuve con ellas
(y no sé si mis delitos
las dibujó amazoncitos,
pero no, que son doncellas) 2145
y al cabo dél me despacha
la reina por mandadero
de su amor. No seas grosero,
que es la más linda muchacha
que en el Pirú puede hallarse. 2150
Su reino todo te ofrece,
y si su amor se agradece
jura desamazonarse,
pero si no, te amonesta
que no des crédito a amigos, 2155
porque sangrientos castigos
la vil fortuna te apresta;
y sí te vuelve la espalda
debes temblar sus agüeros,
porque mil diablos caseros 2160
son sus perrillos de falda
Volvió a asirme de la oreja
la bruja, y en su jornada
serví al aire de arracada
hasta que caer me deja 2165
después de ponerme en fil
deste sitio, siendo en él
o morciélago Luzbel
o cernícalo albañil.


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