Amazonas en las Indias: 62

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Acto III
Pág. 62 de 85
Amazonas en las Indias Acto III Tirso de Molina


CARAVAJAL

¿Pues qué ley, qué rey, qué fama
su conservación no arriesga
si pusilánime agora
rehúsas el defenderla? 2355
Nuestra ley, cuyos principios
saben los indios apenas,
¿podrá en ellos ser durable
si en su libertad los dejan?
Aun viviendo encomendados 2360
a españoles que refrenan
su superstición antigua
y nuestra fe les enseñan,
buscan de noche las guacas,
y entre los riscos y cuevas 2365
idólatras sacrifican
a los brutos y a las piedras.
¿Qué harán, pues, cuando les falten
los dueños a quien respetan
y con libertad dañosa 2370
ejerciten sus blasfemias?
Luego si el virrey nos quita
su administración, ya queda
destruida en el Pirú
la ley que a Cristo venera. 2375
También al rey se desirve,
mientras que no te obedezcan
por nuestro gobernador.
Si la provisión presentas
que el marqués en nombre suyo 2380
hizo en ti (pues fue primera
que la que trae Blasco Núñez
adquirida con cautelas),
nombrados los dos estáis
con una autoridad mesma: 2385
él por tiempo limitado,
tú por concesión perpetua
que dure lo que tu vida;
¿tendrá acaso menos fuerza
en ti la cédula real 2390
que la que el virrey alega?
Decir que sí es ignorancia,
¿luego quien fuere contra ella
rebelde al rey que te elige
hará a su palabra ofensa? 2395
Cien mil castellanos de oro
del Fisco y la Real Hacienda
que embarcó Vaca de Castro
para servicio del César
desperdició Blasco Núñez 2400
(sin permisión de la Audiencia)
en armas que contra ti
dice la fama que apresta.
Doce mil y más ducados
gastó destos en cuarenta 2405
machos que a sus deudos compra
porque a tus amigos prendan.
Juzga si a su rey desirve
quien le defrauda sus rentas,
o qué valdrán las coronas 2410
y los imperios sin ellas.
Rebelde al César te llama
y como tal te condena
(a instancia de los de Almagro)
a cortarte la cabeza. 2415
De Lima mandó sacar
con indigna inadvertencia
a tu inocente sobrina,
y a vista del puerto presa
con guardas en una nave. 2420
Los oidores menosprecia
porque los riesgos le intiman
que tan ilustre doncella
y ocasionada hermosura
corre dejándola expuesta 2425
entre marineros libres
a la atrevida torpeza.
Si dudas destas verdades
no des crédito a la lengua,
pero dásele a estas cartas. 2430


<<<
>>>