Atalaya de la vida humana: 104

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Atalaya de la vida humana I Mateo Alemán


Todo esto causa necesidad. Hallarse uno cargado de obligaciones y sin remedio para socorrerlas hace buscar medios y remedios como salir dellas. La necesidad enseña claros los más oscuros y desiertos caminos. Es de suyo atrevida y mentirosa, como antes dijimos en la Primera parte. Por ella tienen también sus trazas las aun más simples aves. Corre con fortísimo vuelo la paloma, buscando el sustento para sus tiernos pollos, y otra de su especie desde lo más alto de una encina la convida y llama, que se detenga y tome algún refresco, dando lugar que con secreto el diestro tirador la derribe y mate. Gallardéase por la selva, cantando dulcemente sus enamoradas quejas el pobre pajarillo, cuando causándole celos el otro de la jaula o la añagaza, le hacen quedar en la red o preso en las varetas.

Allá nos dice Aviano, filósofo, en sus fábulas, que aun los asnos quieren engañar, y nos cuenta de uno que se vistió el pellejo de un león para espantar a los más animales y, buscándolo su amo, cuando lo vio de aquella manera, que no pudo cubrirse las orejas, conociéndole, diole muchos palos: y, quitándole la piel fingida, se quedó tan asno como antes.

Todos y cada uno por sus fines quieren usar del engaño, contra el seguro dél, como lo declara una empresa, significada por una culebra dormida y una araña, que baja secretamente para morderla en la cerviz y matarla, cuya letra dice: «No hay prudencia que resista al engaño.» Es disparate pensar que pueda el prudente prevenir a quien le acecha.


Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX