Atalaya de la vida humana: 140

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


Y no se sabe de alguno que con intención sin obra se haya salvado; ambas cosas han de concurrir, intención y obra. Digo, si hay tiempo de obrar; que obra sería firme intención, con dolor de lo pasado, para quien se le llegase la noche de la muerte y acabase luego. Empero, habiendo día para poder trabajar en la viña, todo ha de andar a una. Que ni el azadón solo ni las manos faltas de instrumento podrán cavar la tierra; manos y azadón son menester.

¿Quién me ha metido en esto? ¿No estaba yo en Florencia muy a mi gusto? Vuélvome allá y prometo, según en ella me iba, que de muy buena gana plantara en ella mis colunas, no buscando plus ultra. Porque toda en todo era como así me la quiero. Parecióme muy bien. Y si adulaciones o invidias había, por otra cuenta corrían; que no era yo de los comprehendidos en el decreto. No tenía para qué meterse Judas con la limosna de los pobres, pues dello no me paraba perjuicio, no teniendo en palacio pretensiones. Y si nada me habían de valer, no las había menester usar, si nunca las quise tratar, pareciéndome siempre uno de los más graves y ocasionados daños de cuantos he conocido. Porque un solo adulador basta, no sólo a destruir una república, empero todo un reino. ¡Dichoso rey, venturoso príncipe aquel a quien sirven con amor y se deja tratar de su pueblo, que sólo él sabrá verdades con que podrá remediar males y carecer de aduladores!

Allí viviera yo y lo pasara como un duque, si tuviera con qué. No será menester que lo jure, que por mi simple palabra puedo ser creído. Faltábame ya el caudal, que del montón que sacan y no ponen, presto lo descomponen. Si allí estuviera más, viniera presto a menos, y fuera indecencia grande haber entrado a caballo y verme salir a pie. Tomé por consejo sano sustentar mi honor, yéndome de allí con él y por mi gusto, antes que forzado de necesidad viniese a descubrirla, obligándome a quedar por faltarme con qué poder partir.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX