Atalaya de la vida humana: 154

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


¿Quieres que te diga qué casa es, qué trato hay en ella, qué se padece y cómo se vive? Adelante lo hallarás en su proprio lugar; baste para en éste, que cuando allá llegues -mejor lo haga Dios-, después de haberte por el camino maltratado y quizá robado lo que tenías en la bolsa o faltriquera, te pondrán en las manos de un portero, y de tal casa, que, como si esclavo suyo fueras, te acomodará de la manera que quisiere o mejor se lo pagares.

Mal o peor has de callar la boca, que no estás en tu casa, sino en la suya, y debajo del poder, etcétera. Porque ni valentías valen allí ni amenazas los asombran. Registraránte un alcaide y sotalcaide, mandones y oficiales, a quien has de andar delante, la gorra en la mano, buscando invenciones de reverencias que hacerles.

Y de lo malo, esto no lo es tanto, porque verdaderamente alcaides hay que son padres, y tales los hallé siempre para mí, sin poderme nunca quejar dellos. Verdad sea que quieren comer de sus oficios, como cada cual del suyo, que aquello no se lo dan gracioso y harta gracia te hacen si redimes tu necesidad y te dan lado con que salgas a remediar tu vida, componer tu casa, defender tu pleito. Mas en fin es tu alcaide: puede querer o no querer, tiene mano en tu libertad y prisión.

Luego desde allí entras adorando un procurador. Y mira que te digo que no te digo nada dél, porque tiene su tiempo y cuándo, como empanadas de sábalo por la Semana Santa. Su semana les vendrá.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX