Atalaya de la vida humana: 155

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


En resolución, por no detenerme dos veces con una misma gente, digo que serán tus dueños y has de sufrirles y a el solicitador, a el escribano, a el señor del oficio, a el oficial de cajón, a el mozo de papeles y a el muchacho que ha de llevar el pleito a tu letrado. Pues ya, cuando a su casa llegas y lo hallas enchamarrado, despachando a otros y esperando tu vez, como barco, quisieras esperar antes a un toro.

Diráte, cuando le hagas larga relación, que abrasará sus libros cuando no saliere con tu negocio. Todos lo dicen; pocos aciertan y ninguno los quema. Impórtate la diligencia. No está el escribiente allí para hacerla, porque fue a llevar los niños a la escuela o a misa con la señora. Pásase la ocasión por no escribirse la petición.

El señor licenciado sabe de leyes, pero no de letras; dita y no escribe, porque lo sacaron temprano de la escuela para los estudios, ya porque fue tarde a ella o por codicia de llegar presto a los Digestos, dejándose indigestos los principios. Como si bien escribir no supusiese bien leer y del bien leer y escribir naciese la buena ortografía y della la lengua latina y de aquí se fuese todo eslabonando uno con otro.

Bien está. Pasemos adelante, otro poco a otro cabo, que nos comemos aquí las capas y se gasta tiempo sin provecho. Lleguemos al juez ordinario. Ya te dije algo dél. No sé más que te diga, sino que públicamente vende a la justicia, recateando el precio y, si no le das lo que piden, te responden que no te la quieren dar, porque les tienes más de costa y hay otro junto a ti que le da más por ella.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX