Atalaya de la vida humana: 170

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 170 de 442
Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


En resolución, todo el mundo es la Rochela en este caso: cada cual vive para sí, quien pilla, pilla, y sólo pagan los desdichados como tú. Si fueras ladrón de marca mayor, destos de a trecientos, de a cuatrocientos mil ducados, que pudieras comprar favor y justicia, pasaras como ellos; mas los desdichados que ni saben tratos ni toman rentas ni receptorias ni saben alzarse a su mano con mucho, concertándose después por poco, pagado en tercios, tarde, mal y nunca, estos bellacos vayan a galeras, ahórquenlos, no por ladrones, que ya por eso no ahorcan, sino por malos oficiales de su oficio. Diréte lo que oí a un esclavo negro, entre bozal y ladino, que viene bien aquí. En Madrid en el tiempo de mi niñez, que allí residí, sacaron a hacer justicia de dos adúlteros. Y como esto, aunque se pratica mucho, se castiga poco, que nunca faltan buenos y dineros con que se allane, mas esta vez y con el marido desta mujer no aprovecharon. Salió mucho número de gente a verlos, en especial mujeres -que no cabían por las calles, en toda la plaza ni ventanas-, todas lastimadas de aquella desgracia. Ya, cuando el marido le tuvo cortada la cabeza, dijo el negro: «¡Ah Dioso, cuánta se le ve, que se le puede hacelé!» Bien pudiéramos también decir cuántos hay que condenan otros a la horca, donde parecieran ellos muy mejor y con más causa. De nada me maravillo ni hago ascos; bailar tengo al son que todos, dure lo que durare, como cuchara de pan. Y pues dices que quieres mi compañía y gustas della, no creo se te hará mala ni dificultosa de llevar; porque soy compañero que sé agradecer y estimar lo que por mí se hace. A las obras me remito; ellas darán testimonio, el tiempo andando. Mas porque también el premio es quien adelanta la virtud, animando a los hombres con esfuerzo, y es flaqueza de ánimo no tenerle, cuando dél puede resultar alguna gloria o beneficio, ni cumple la persona con lo que debe, cuando no trabaja, pues nació para ello y dello se ha de sustentar, será muy justo que, conforme a lo que cada uno metiere de puesto, saque la ganancia. Paréceme dar asiento a esto, como primera piedra del edificio, y después trataremos de lo que se fuere más ofreciendo. Todo lo que cayere o se nos viniere a las manos, así de frutos caídos como por caer, se harán tres partes iguales, de todas las cuales tendrás tú la una y la otra será para mí; la tercera será para gastos de avería, que no todas veces hace buen tiempo ni podremos navegar a viento en popa ni con bonanza, para las calmas.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX