Atalaya de la vida humana: 185

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


Que, con parecerme a mí, como era verdad, que con cuanto me había contado Sayavedra era desventurada sardina y yo en su respeto ballena, con dificultad y apenas osara entrar en examen de licencia ni pretender la borla. Y él y su hermano pensaban ya que con sólo hurtar a secas, mal sazonado, sin sabor ni gusto, que podrían leer la cátedra de prima.

Pensaron que no había más que hacer de lo que dijo un labrador, alcalde de ordinario en la villa de Almonací de Zurita, en el reino de Toledo, habiendo hecho un pilar de agua donde llegase a beber el ganado, que, después de acabado, soltaron la cañería en presencia de todo el concejo y, como unos dicen «alto está» y otros «no está», se llegó el alcalde a beber y, en apartándose, dijo: «Pardiós, no hay más que hablar, que, pues yo alcanzo, no habrá bestia que no alcance.» Como debieron de ver algunos ladroncillos de pan de poya, se les haría fácil y dirían que también alcanzarían como los otros. Pues yo doy mi palabra que, a tal pensamiento, se les pudiera decir lo que otro labrador, también cerca de allí en la Mancha, dijo a otros dos que porfiaban sobre la cría de una yegua. El uno dellos decía «jumento es», y el otro que no, sino muleto. Y llegándose a mirarlo el tercero, cuando hubo bien rodeado, y mirándole hocico y orejas, dijo: «¡Pardiós, no hay que rehortir, tan asno es como mi padre!»

Quien se preciare de ladrón, procure serlo con honra, no bajamanero, hurtando de la tienda una cebolla y trompos a los muchachos, que no sirve de más de para dar de comer a otros ladrones, haciéndose sus esclavos de jornal, y, si no les pecha, lo ponen luego en percha. No hay hacienda ni espaldas que lo sufran; diz que por tan poco ha de arrestarse tanto. Por una saya, por dos camisas...: quien camisas hurta, jubón espera. Haga lo que decía Chapín Vitelo, aquel valerosísimo capitán: «El mercader que su trato no entienda, cierre la tienda.»


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX