Atalaya de la vida humana: 187

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


Siempre los tuve a el ojo, sin hacer alguna mudanza, en cuanto no la hiciesen ellos. Porque consideraba: «Si lo llamo y después le quiero preguntar por lo que trataban, habrá tenido Sayavedra ocasión para componer lo que quisiere, diciendo que por haberlo llamado no acabaron la plática en que estaban.»Así, por mejor satisfacerme, tuve por bueno tardarme allí algo más, dejándoles el campo franco, pues no hacía mi dilación en otra parte falta.

Ya cuando fue hora de comer, el mozo se despidió para irse y yo quise hacer lo mismo, que aún todavía estaba en pie mi sospecha. Como Sayavedra no me habló palabra ni yo a él, siempre truje comigo aquel recelo y no con poco cuidado de alguna gatada. Que la sospecha es terrible gusano del corazón y no suele ser viciosa cuando carga sobre un vicioso; pues, conforme a las costumbres de cada uno, se pueden recelar dél. Mas, como el deseo de las cosas hace romper por las dificultades dellas, aunque quisiera callar no me pude sufrir sin preguntarle quién aquel mozo fuese y de qué había salido el trunfo para plática tan larga. Cuando acabamos de comer y quedamos a solas, díjele:

-Aquel mancebo desta mañana me parece haberlo visto en Roma. ¿Por ventura llámase Mendoza?

-No, sino Aguilera -me respondió Sayavedra-, y muy águila para cualquiera ocasión. Es un muy buen compañero, también cofrade, y una de las buenas disciplinas de toda la hermandad y ninguna mejor llaga que la suya. Es de muy gentil entendimiento, gran escribano y contador. Muchos años ha que nos conocemos. Habemos peregrinado y padecido juntos en muchos muy particulares trabajos y peligros. Y agora me quería meter en uno, que nos pudiera ser de grandísima importancia, o por nuestra desventura dar con el navío al través, que a todo daño se pone quien trata de navegar, pues no está entre la muerte y vida más del canto de un traidor cañuto.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX