Atalaya de la vida humana: 225

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


Este capitán se llamaba Favelo, no porque aqueste fuese su nombre proprio, sino por habérselo puesto cierta dama que un tiempo sirvió, y siempre lo quiso conservar en su memoria, de su hermosura y malogramiento, cuya historia me contó, de la manera con que della fue regalado, su discreción, su bizarría. Todo lo cual, con el cebo de falsas aparencias, quedó sepultado en un desesperado tormento de celos, necesidad y brutal trato. Nunca de allí adelante dejó mi amistad y lado. Supliquéle se sirviese de mi persona y mesa y, aunque aquesta no le faltaba, lo acetó por mi solo gusto.

Siempre lo procuré conservar y obligar. Llevábame a su galera, traíame festejando por la marina, cultivándose tanto nuestro trato y amistad, que si la mía fuera en seguimiento de la virtud, allí había hallado puerto; mas todo yo era embeleco. Siempre hice zanja firme para levantar cualquier edificio. Comunicábamonos muy particulares casos y secretos; empero que de la camisa no pasasen adentro, porque los del alma sólo Sayavedra era dueño dellos.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX