Atalaya de la vida humana: 273

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Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


»Otra respondió luego:

»-Por los huesos de mis padres que dice verdad y que no me acordaba más della que de la primera camisa que me vestí. No podemos ir sin ella. Volvamos por aquí, que presto llegaremos allá.

»Dio entonces la vuelta uno de aquellos cabestros de faldas largas y rosario a el cuello por cencerro, tomando la delantera, y todas la siguieron hasta dar consigo en casa de Claudio. Llamaron a la puerta. Salióles a responder por la ventana una esclavilla, preguntando quién llamaba y lo que querían. Una dellas le dijo:

»-Entra presto y dile a tu señora que baje su merced presto, que la esperamos.

»Hizo como que fue a dar el recabdo y, cuando de allá dentro volvió con la respuesta, les dijo:

»-A Vuestras Mercedes suplica mi señora se sirvan de no tomar pesadumbre aguardando un poco en cuanto se acaba de tocar, que será en breve, y entretanto se podrán Vuestras Mercedes entrar a sentarse a la cuadra.

»Ellas entraron por el patio en una sala bien aderezada, donde se quedaron las más y solas dos pasaron adelante a una mediana cuadra con Dorotea. Estaba muy bien puesta, con sus paños de tela de plata y damasco azul y cama de lo proprio, la cuja de relieve dorada. Junto a ella estaba un curioso estrado, en que las tres tomaron sus asientos y de allí a muy poco dijeron:


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

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Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX