Atalaya de la vida humana: 277

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 277 de 442
Atalaya de la vida humana II Mateo Alemán


»Viose tan turbado, tan abrasado de celos, tan desesperado y loco, que por vengarse dellos y sin otra consideración, los hizo llevar a la cárcel con ánimo de vengarse y más de Dorotea, que, por no haberle admitido, estaba resuelto de infamarla, buscando rastros para tener ocasión con que prender también a su marido, pareciéndole no haber sido posible no ser sabidor y consentidor del caso, dando a su mujer licencia que fuese a dormir con aquel mancebo, por interese grande que por ello le habría dado. Que una pasión de amor hace cegar el entendimiento, volviendo los ánimos tiranos y crueles.

»A ella la llevaron cubierta con su manto, con orden de que no fuese por entonces conocida hasta hacer la información, y a él por otra parte también lo llevaron preso. Y aunque hizo Claudio por impedirlo grandes diligencias, pretendiendo escusar los graves daños que dello pudieran resultar, ni ruegos ni dineros fueron parte a que la rabia del corazón se le aplacase a el juez.

»Ellos quedaron en su prisión y el juez echando espuma por la boca, hasta que se aplacó el fuego y lo dejó muerto; mas el de su corazón muy vivamente ardía. Era ya después de media noche. Había padecido mucho con el cansancio y más con el enojo. Fuese a dormir, si pudo, que se cumplió el refrán en él: Así tengáis el sueño.

»No lo tuvo bueno ni es de creer; antes con el enojo trazaría la venganza, guisándola de mil modos para que no escapasen o a lo menos limpia la honra. Mas estaba haciendo la cuenta sin la huéspeda. Que apenas él tenía los pies en la cama, cuando ya Dorotea tenía cobro.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX