Atalaya de la vida humana: 283

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Atalaya de la vida humana III Mateo Alemán


Ni se condena el rico ni se salva el pobre por ser el uno pobre y el otro rico, sino por el uso dello. Que si el rico atesora y el pobre codicia, ni el rico es rico ni el pobre, pobre, y se condenan ambos. Aquella se podrá llamar suma y verdadera riqueza, que poseída se desprecia, que sólo sirve al remedio de necesidades, que se comunica con los buenos y se reparte por los amigos. Lo mejor y más que tienen es lo que menos dellas tienen, por ser tan ocasionadas en los hombres. Ellas de suyo son dulces y golosos ellos: la manzana corre peligro en las puyas del erizo.

La Providencia divina, para bien mayor nuestro, habiendo de repartir sus dones, no cargándolos todos a una banda, los fue distribuyendo en diferentes modos y personas, para que se salvasen todos. Hizo poderosos y necesitados. A ricos dio los bienes temporales y los espirituales a los pobres. Porque, distribuyendo el rico su riqueza con el pobre, de allí comprase la gracia y, quedando ambos iguales, igualmente ganasen el cielo. Con llave dorada se abre, también hay ganzúas para él. Pero no por sólo más tener se podrá más merecer; sino por más despreciar. Que sin comparación es mucho mayor la riqueza del pobre contento, que la del rico sediento. El que no la quiere, aquese la tiene, a ese le sobra y solo él podrá llamarse rico, sabio y honrado. Y si el cuerdo echase la cuerda y quisiese medir lo que ha menester con lo que tiene, nuestra naturaleza con poco se contenta y mucho le sobraría; empero, si como loco alarga la soga y quiere abrazar lo que tiene con lo que desea, hincha Dios esa medida, que con cuanto el mundo tiene será pobre. Para el de mal contento es todo poco; mucho le faltará, por mucho que tenga. Nunca el ojo del codicioso dirá, como no lo dicen la mar y el infierno: «Ya me basta.» Rico y prudente serías cuando tan concertado fueses que quien te conociese se admirase de lo poco que tienes y mucho que gastas, y no causase admiración en ti lo poco que puedes y lo mucho que otros tienen.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX