Atalaya de la vida humana: 319

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Atalaya de la vida humana III Mateo Alemán


Lo que de Barcelona supe la primera vez que allí estuve y agora de vuelta de Italia en estos dos días, es que ser uno mercader es dignidad, y ninguno puede tener tal título sin haberse primero presentado ante el Prior y Cónsules, donde lo abonan para el trato que pone. Y en Castilla, donde se contrata la máquina del mundo sin hacienda, sin fianzas ni abonos, mas de con sólo buena maña para saber engañar a los que se fían dellos, toman tratos para que sería necesario en otras partes mucho caudal con que comenzarlos y muy mayor para el puesto que ponen. Y si después falta el suceso a su imaginación, con el remedio de las contraescrituras quedan más bien puestos y ricos que lo estaban de antes, como lo habemos visto en muchos cada día.

Llévanse con su quiebra detrás de sí a todos aquellos que los han fiado, los cuales consumen lo poco que les queda en pleitos. Y si acaso son oficiales o labradores, el señor pierde también su parte, pues faltan los que ayudan en los derechos de sus alcabalas, y la república, la obra y trabajo destos hombres, que, como embarazados en litigios, no acuden a sus ministerios. Menor daño sería que unos pocos y malos no fuesen ricos, que no que abrasasen y destruyesen a muchos buenos. No habiendo contraescrituras, cada cual podría fiar seguramente, porque tendría noticia de la hacienda cierta que tiene aquel a quien se la da, sin que después le salgan otros dueños. Y porque podría ser que se tratase algún tiempo del remedio desto, diré los efetos de semejante daño brevemente -si acaso no se deja de hacer porque yo lo dije. Que muchas cosas pierden buenos efectos porque no se conozcan ajenos dueños en ellas y lo quieren ser en todo solos aquellos que las hacen ejecutar. Empero dígalo yo y nunca se remedie. Cumpla yo mis obligaciones y mire cada uno por las que tiene, que discreción y edad no les falta. No les falte gana de remediar lo que importare al servicio de Dios y de su rey, siendo bien universal de la república.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX