Atalaya de la vida humana: 324

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 324 de 442
Atalaya de la vida humana III Mateo Alemán


Yo bien sé que todo el tiempo que desto traté verdaderamente nunca me confesé y, si lo hice, no como debía ni más de para cumplir con la parroquia, porque no me descomulgasen. ¿Queréislo ver? Pues considerad si allí prometía la restitución, cuando lo tuviese y mejor pudiese, y juntamente la emienda de la vida, si entonces corrían quince, veinte y más obligaciones, y nunca fui a decir ni a hacer diligencia con los obligados en ellas, diciéndoles cómo aquella contratación fue ilícita y usuraria, que por descargo de mi conciencia, y para dignamente recebir el sacramento de la comunión, les quería rebatir y bajar todo lo que lícitamente no pude llevar. Si cuando me vinieron a pagar tampoco se lo volví, ¿qué intención fue aquesta? ¡Pardiós, mala!

Esto era lo que debía hacer. No lo hice ni hoy se hace. Dios nos dé conocimiento de nuestras culpas; cierto sé, si entonces acabara la vida, que corría el alma ciento de rifa. Gente maldita son mohatreros: ni tienen conciencia ni temen a Dios.

¡Oh, qué gallardo y qué cierto tiro aquéste, qué cerca lo tengo y cómo aguardan los traidores bien!¡Qué tentación me da de tirarles y no dejarles hueso sano! Que, como soy ladrón de casa, conózcoles los pensamientos. ¿Queréisme dar licencia que les dé una gentil barajadura? Ya sé que no queréis y, porque no queréis, en mi vida he hecho cosa de más mala gana que hacer con ellos la vista gorda, dejándolos pasar sin que dejen prenda. Mas porque no digan que todo se me va en reformaciones, les doy lado. Y porque podría ser haberlos alguna vez necesidad, no quiero ganar enemigos a los que podría después desear por amigos. Porque al fin tanto lo son cuanto los habemos menester y pueden ser de provecho. Y así como el amigo fiel se deja conocer en los bienes, no se asconde nunca en los males el enemigo. Una cosa sola diré: haga un hombre su cuenta, tenga necesidad en que se haya de valer de solos docientos ducados: hallará que, si solos dos años los trae de mohatra, montarán más de seiscientos. Ved, pues, a este respeto qué hará lo mucho, cómo lo pagará el que no pudo lo poco. Aquí se queden y vuelvo sobre mí.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX