Atalaya de la vida humana: 330

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Atalaya de la vida humana III Mateo Alemán


Ya, pues aquí he llegado sin pensarlo y en este puerto aporté, quiero sacar el mostrador y poner la tienda de mis mercaderías, como lo acostumbran los aljemifaos o merceros que andan de pueblo en pueblo: aquí las ponen hoy, allí mañana, sin asiento en alguna parte y, cuando tienen vendido, vuélvense a su tierra. Vendamos aquí algo desta buena hacienda, saquemos a plaza las intenciones de algunos matrimonios, tanto para que se desengañen de su error las que por tales fines los intentan, como para que sepan que se saben, y es bien que les digamos lo mal que hacen, pues verdaderamente hacen mal, y luego nos volveremos a nuestro puesto.

Algunas toman estado, no con otra consideración más de para salir de sujeción y cobrar libertad. Parécele a la señora doncella que será libre y podrá correr y salir, en saliendo de casa de sus padres y entrando en las de sus maridos; que podrán mandar con imperio, tendrán qué dar y criadas en quien dar. Háceseles áspera la sujeción; paréceles que casadas luego han de ser absolutas y poderosas, que sus padres las acosan, que son sus verdugos y que serán sus maridos más que cera blandos y amorosos. Lo cual nace de no recatarse los padres en los tratos con sus mujeres. Viven como brutos, levantan los deseos en las hijas, encienden los apetitos, dan con ellas al traste. Porque como son imprudentes, no distinguen: abrazan todo lo suave y dulce, pensando hallarlo en toda parte, no creyendo que hay amargo ni acedo, sino en sólo sus padres. Esto las inquieta, trayéndolas desasosegadas, desvanecidas y sin juicio. Como miran esto, ¿por qué no ponen los ojos en la otra su amiga, que se casó con un marido celoso y áspero, que no sólo nunca le dijo buena palabra, pero no le concedió salida gustosa, ni aun a misa, sino muy de madrugada con una saya de paño, en un manto revuelta, como si fuera una criada, y sobre todo, no como a su mujer, empero como a esclava fugitiva la trata?


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX