Atalaya de la vida humana: 418

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Atalaya de la vida humana III Mateo Alemán


Cuando me llevaron al banco, diéronme los dél el bienvenido, que trocara de buena gana por un bienescusado. Diéronme la ropa del rey: dos camisas, dos pares de calzones de lienzo, almilla colorada, capote de jerga y bonete colorado. Vino el barberote. Rapáronme la cabeza y barba, que sentí mucho, por lo mucho en que lo estimaba; mas acordéme que así corría todo y que mayores caídas habían otros dado de más alto lugar. Quité los ojos de los que iban delante y volvílos a los que venían detrás. Que, aunque sea verdad ser la suma miseria la de un galeote, no la hallaba tanta como mi primero malcasamiento, y consoléme con los muchos que semejante tormento quedaron padeciendo. El mozo del alguacil se llegó luego a echarme una calceta y manilla, con que me asió a un ramal de los más mis camaradas. Diéronme mi ración de veinte y seis onzas de bizcocho. Acertó a ser aquel día de caldero y, como era nuevo y estaba desproveído de gábeta, recebí la mazamorra en una de un compañero. No quise remojar el bizcocho, comílo seco, a uso de principiante, hasta que con el tiempo me fue haciendo a las armas.


Atalaya de la vida humana de Mateo Alemán

Preliminres:- Censura - Privilegio - Dedicatorias - Al lector - Elogio

Libro I:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Libro II:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Libro III:- Capítulo- I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX