Cantar del Mío Cid/La afrenta de Corpes132

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Cantar segundo. Bodas de las hijas del Cid[editar]

132.[editar]

Loravan de los ojos las duennas & Alvar Fannez
e Pero Vermúez otro tanto las ha:
«Don Elvira & donna Sol: cuidado non ayades
quando vos sodes sanas & bivas & sin otro mal.
Buen casamiento perdiestes, mejor podredes ganar.
¡Aun veamos el día que vos podamos vengar!»
Hi yazen essa noche, & tan grand gozo que fazen.
Otro día mannana pienssan de cavalgar;
los de Sant Estevan escurriéndolos van
fata Río d’Amor dándoles solaz,
d’allent se espidieron d’ellos, piénssanse de tornar,
e Minaya con las duennas iva cabadelant.
Troçieron Alcoçeva, a diestro dexan Gormaz,
o dizen Bado de rrey allá ivan pasar,
a la casa de Berlanga posada presa han.
Otro día mannana métense a andar,
a qual dizen Medina ivan albergar
e de Medina a Molina en otro día van.
Al moro Avengalvón de coraçón le plaz,
saliólos a rreçebir de buena voluntad;
por amor de Mío Çid rica cena les da.
Dent pora Valençia adelinechos van.
Al que en buen ora nascó legava el menssaje;
privado cavalga, a rreçebirlos sale,
armas iva teniendo & grant gozo que faze;
Mío Çid a sus fijas ívalas abraçar,
besándolas a amas tornos’ de sonrrisar:
«¿Venides, mis fijas? ¡Dios vos curie de mal!
Hyo tomé el casamiento más non osé dezir al.
¡Plega al Criador que en çielo está
que vos vea mejor casadas d’aquí en adelant,
de míos yernos de Carrión Dios me faga vengar!»
Besaron las manos las fijas al padre.
Teniendo ivan armas, entráronse a la cibdad;
grand gozo fizo con ellas donna Ximena su madre.
El que en buen ora nascó non quiso tardar;
fablos’ con los sos en su poridad,
al rrey don Alfonsso de Castiella penssó de enbiar:
133.
«¿O eres, Munno Gustioz, mío vassallo de pro?
¡En buen ora te crié a tí en la mi cort!
Lieves el mandado a Castiella al rrey Alfonsso;
por mí bésale la mano d’alma & de coraçón
cuemo yo so su vassallo, & él es mío sennor,
d’esta desondra que me an fecha los ifantes de Carrión
que l’ pese al buen rrey d’alma & de coraçón.
Él casó mis fijas, ca non ge las di yo;
quando las han dexadas a grant desonor
si desondra i cabe alguna contra nos
la poca & la grant toda es de mío sennor.
Míos averes se me an levado que sobejanos son,
esso me puede pesar con la otra desonor.
Adúgamelos a vistas o a juntas o a cortes
commo aya derecho de ifantes de Carrión,
ca tan grant es la rrencura dentro de mi coraçón.»
Munno Gustioz privado cavalgó,
con el dos cavalleros que l’ sirvan a so sabor
e con él escuderos que son de criazón;
salíen de Valençia e andan quanto pueden,
no s’ dan vagar los días & las noches.
Al rrey en San Fagunt lo falló.
Rey es de Castiella & rrey es de León
e de las Asturias bien a San Çalvador,
fasta dentro en Sancti Yaguo de todo es sennor
e llos condes gallizianos a él tienen por sennor.
Assí commo descavalga aquel Munno Gustioz
omillos’ a los sanctos & rrogó a Criador;
adelinnó pora’l palaçio do estava la cort,
con el dos cavalleros que l’ aguardan cum a ssennor.
Assí commo entraron por medio de la cort
violos el rrey & connosçió a Munno Gustioz;
levantos’ el rrey, tan bien los rreçibió.
Delant el rrey fincó los inojos aquel Munno Gustioz:
besábale los pies aquel Munno Gustioz:
«¡Merçed, rrey Alfonsso: de largos rreinos a vos dizen sennor!
Los pies & las manos vos besa el Campeador;
ele es vuestro vassallo & vos sodes so sennor.
Casastes sus fijas con ifantes de Carrión,
alto fue el casamiento ca lo quisiestes vos.
Hya vos sabedes la ondra que es cuntida a nos,
cuémo nos han abiltados ifantes de Carrión;
mal majaron sus fijas del Çid Campeador,
majadas & desnudas a grande desonor
desenparadas las dexaron en el rrobredo de Corpes
a las bestias fieras & a las aves del mont.
Afelas sus fijas en Valençia do son.
Por esto vos besa las manos commo vassallo a sennor
que ge los levedes a vistas o a juntas o a cortes.
Tiénes’ por desondrado, mas la vuestra es mayor,
e que vos pese, rrey, commo sodes sabidor;
¡que aya Mío Çid derecho de ifantes de Carrión!»
El rrey una grand ora calló & comidió:
«Verdad te digo yo que me pesa de coraçón,
e verdad dizes en esto tú, Munno Gustioz,
ca yo casé sus fijas con ifantes de Carrión.
Fizlo por bien, que ffuesse a su pro;
¡si quier el casamiento fecho non fuesse oy!
Entre yo & Mío Çid pésanos de coraçón.
Ayudarle a derecho, ¡sin salve el Criador!
Lo que non cuidava fer de toda esta sazón,
andarán míos porteros por todo mío rreino,
pregonarán mi cort pora dentro en Tolledo;
que allá me vayan cuendes & ifançones,
mandaré cómmo i vayan ifantes de Carrión
e cómmo den derecho a Mío Çid el Campeador,
e que non aya rrencura podiendo yo vedallo.
134.
Dezidle al Campeador que en buen ora nascó
que d’estas VII semanas adóbes’ con sus vassallos;
véngam’ a Tolledo, esto l’ do de plazo.
Por amor de Mío Çid esta cort yo fago.
Saludádmelos a todos, entr’ellos aya espaçio;
d’esto que les abino aun bien serán ondrados.»
Espidios’ Munno Gustioz, a Mío Çid es tornado.
Assí commo lo dixo suyo era el cuidado:
non lo detiene por nada Alfonsso el Castellano,
enbía sus cartas pora León & a Sancti Yaguo
a los portogaleses & a galizianos
e a los de Carrión & a varones castellanos
que cort fazíe en Tolledo aquel rrey ondrado,
a cabo de VII semanas que i fuessen juntados;
qui non viniesse a la cort non se toviesse por su vassallo.
Por todas sus tierras assí lo ivan penssando,
que non faliessen de lo que el rrey avíe mandado.
135.
Hya les va pesando a los ifantes de Carrión
por que en Tolledo el rrey fazíe cort;
miedo han que i verná Mío Çid el Campeador.
Prenden so conssejo assí parientes commo son,
ruegan al rrey que los quite d’esta cort.
Dixo el rrey: «¡No lo feré, sin salve Dios!
Ca i verná Mío Çid el Campeador,
darl’ edes derecho ca rrencura ha de vos.
Qui lo fer non quisiesse o no ir a mi cort,
quite mío rreyno ca d’el non he sabor.»
Hya lo vieron que es a fer los ifantes de Carrión;
prenden conssejo parientes commo son;
el conde don Garçía en estas nuevas fue
enemigo de Mío Çid, que mal siempre l’ buscó,
aqueste conssejo los ifantes de Carrión.
Legava el plazo, queríen ir a la cort:
en los primeros va el buen rrey don Alfonsso,
el conde don Anrrich & el conde don Remond
-aqueste fue padre del buen enperadorel
conde don Fruella & el conde don Beltrán.
Fueron i de su rreino otros muchos sabidores
de toda Castiella todos los mejores:
el conde don Garçía con ifantes de Carrión
e Asur Gonçález & Gonçalo Assúrez
e Diego & Ferrando i son amos a dos
e con ellos grand bando que aduxieron a la cort;
enbair le cuidan a Mío Çid el Campeador.
De todas partes allí juntados son;
aún non era legado el que en buen ora naçió,
porque se tarda el rrey non ha sabor.
Al quinto día venido es Mío Çid el Campeador;
Álvar Fánnez adelante l’ enbió
que besasse las manos al rrey so sennor,
bien lo sopiesse que i seríe essa noch.
Quando lo oyó el rrey plógo l’ de coraçón;
con grandes yentes el rrey cavalgó
e iva rreçebir al que en buen ora naçió.
Bien aguisado viene el Çid con todos los sos,
buenas conpannas que assí an tal sennor.
Quando lo ovo a ojo el buen rrey don Alfonsso
firios’ a tierra Mío Çid el Campeador,
biltar se quiere & ondrar a so sennor.
Quando lo oyó el rrey por nada non tardó:
«¡Par Sant Esidro verdad non será oy!
Cavalgad, Çid; si non, non avría dend sabor;
saludarnos hemos d’alma & de coraçón.
De lo que a vos pesa a mí duele el coraçón;
¡Dios lo mande que por vos se ondre oy la cort!»
«¡Amén!» dixo Mío Çid el Campeador.
Besóle la mano & después le saludó:
«¡Grado a Dios quando vos veo, sennor!
Omíllom’ a vos & al conde don Remond
e al conde don Anrrich & a quantos que i son;
¡Dios salve a nuestros amigos & a vos más, sennor!
Mi mugier donna Ximena, duenna es de pro,
bésavos las manos & mis fijas amas a dos
d’esto que nos abino que vos pese, sennor.»
Respondió el rrey: «¡Si fago, sin salve Dios!»
136.
Pora Tolledo el rrey tornada da.
Essa noch Mío Çid Tajo non quiso passar:
«¡Merced, ya rrey; si el Criador vos salve!
Penssad, sennor de entrar a la çibdad,
e yo con los míos posaré a San Serván.
Las mis compannas esta noche legarán;
terné vigilia en aqueste sancto logar.
Cras mannana entraré a la çibdad
e iré a la cort en antes de yantar.»
Dixo el rrey: «Plazme de veluntad.»
El rrey don Alfonsso a Tolledo es entrado,
Mío Çid Ruy Díaz en San Serván posado.
Mandó fazer candelas & poner en el altar.
sabor a de velar en essa santidad
al Criador rrogando & fablando en poridad.
Entre Minaya & los buenos que i ha
acordados fueron quando vino la man.
137.
Matines & prima dixieron faza ‘l alba.
Suelta fue la missa antes que saliesse el sol
e ssu ofrenda han fecha muy buena e’ conplida.
«Vos, Minaya Álbar Fánnez el mío braço mejor
vos iredes comigo & el obispo don Jherónimo
e Pero Vermúez & aqueste Munno Gustioz
e Martín Antolínez el burgalés de pro
e Álbar Álbarez & Álbar Salvadórez
e Martín Munnoz que en buen punto naçió
e mío sobrino Félez Munnoz;
comigo irá Mal Anda que es bien sabidor
e Galind Garçíez el bueno d’Aragón;
con estos cúnplansse çiento de los buenos que i son.
Velmezes vestidos por sufrir las guarnizones,
de suso las lorigas tan blancas commo el sol,
sobre las lorigas arminnos & peliçones,
e que non parezcan las armas, bien presos los cordones;
so los mantos las espadas dulçes & tajadores;
d’aquesta guisa quiero ir a la cort
por demandar míos derechos & dezir mi rrazón;
si desobra buscaren ifantes de Carrión
¡do tales çiento tovier, bien seré sin pavor!»
Respondieron todos: «¡Nos esso queremos, sennor!»
Assí commo lo a dicho todos adobados son.
No s’ detiene por nada el que en buen ora naçió:
calças de buen panno en sus camas metió,
sobr’ ellas unos çapatos que a grant huebra son;
vistió camisa de rançal tan blanca commo el sol,
con oro & con plata todas las presas son,
al punno bien están, ca él se lo mandó;
sobr’ella un brial primo de çiclatón,
obrado es con oro, pareçen por o son;
sobr’esto una piel vermeja, las bandas d’oro son,
siempre la viste Mío Çid el Campeador;
una cofia sobre los pelos d’un escarin de pro,
con oro es obrada, fecha por rrazón,
que non le contalassen los pelos al buen Çid Canpeador.
La barba avíe luenga & prisola con el cordón;
por tal lo faze esto que rrecabdar quiere todo lo suyo.
De suso cubrió un manto que es de grant valor,
en él abríen que ver quantos que i son.
Con aquestos çiento que adobar mandó
apriessa cavalga, de San Serván salió;
assí iva Mío Çid adobado alla cort.
A la puerta de fuera descavalga a sabor,
cuerdamientra entra Mío Çid con todos los sos,
él va en medio & los çiento aderredor.
Quando lo vieron entrar al que en buen ora naçió
levantos’ en pie el buen rrey don Alfonsso
e el conde don Anrrich & el conde don Remont
e desí adelant sabet, todos los otros;
a grant ondra lo rreçiben al que en buen ora naçió.
No s’ quiso levantar el Crespo de Grannón
nin todos los del bando de ifantes de Carrión.
El rrey dixo al Çid: «Venid acá ser, Campeador,
en aqueste escanno que m’ diestes vos en don.
¡Mager que algunos pesa, mejor sodes que nos!»
Essora dixo muchas merçedes el que Valençia gannó:
«Sed en vuestro escanno commo rrey & sennor;
acá posaré con todos aquestos míos.»
Lo que dixo el Çid al rrey plogo de coraçón.
En un escanno torninno essora Mío Çid posó,
los çiento que l’ aguardan posan aderredor.
Catando estan a Mío Çid quantos ha en la cort,
a la barba que avíe luenga & presa con el cordón;
¡en sos aguisamientos bien semeja varón!
No l’ pueden catar de vergüença ifantes de Carrión.
Essora se levó en pie el buen rrey don Alfonsso:
«¡Oid, mesnadas; si vos vala el Criador!
Hyo de que fu rrey non fiz más de dos cortes,
la una fue en Burgos & la otra en Carrión.
Esta terçera a Tolledo la vin fer oy
por el amor de Mío Çid el que en buen ora naçió
que rreçiba derecho de ifantes de Carrión.
Grande tuerto le han tenido, sabémoslo todos nos.
Alcaldes sean d’esto el conde don Anrrich & el conde don Remont
e estos otros condes que del vando non sodes.
Todos meted i mientes, ca sodes connosçedores
por escoger el derecho, ca tuerto non mando yo.
D’ella & d’ella part en paz seamos oy.
Juro por Sant Esidro, el que bolviere mi cort
quitarme a el rreino, perderá mi amor.
Con el que toviere derecho yo d’essa parte me so.
Agora demande Mío Çid el Campeador;
sabremos qué rresponden ifantes de Carrión.»
Mío Çid la mano besó al rrey & en pie se levantó:
«Mucho vos lo gradesco commo a rrey & a sennor
por quanto esta cort fiziestes por mi amor.
Esto les demando a ifantes de Carrión:
por mis fijas que m’ dexaron yo non he desonor,
ca vos las casastes, rrey, sabredes qué fer oy;
mas quando sacaron mis fijas de Valençia la mayor
hyo bien las quería d’alma & de coraçón
diles dos espadas a Colada & a Tizón
-estas yo las gané a guisa de varónque
s’ ondrassen con ellas & sirviessen a vos.
Quando dexaron mis fijas en el rrobredo de Corpes
comigo non quisieron aver nada & perdieron mi amor;
¡denme mis espadas quando míos yernos non son!»
Atorgan los alcaldes: «Tod esto es rrazón.»
Dixo el conde don Garçía: «A esto fablemos nos.»
Essora salíen aparte iffantes de Carrión
con todos sus parientes & el vando que i son,
apriessa lo ivan trayendo & acuerdan la rrazón:
«Aun grand amor nos faze el Çid Campeador
quando desondra de sus fijas no nos demanda oy;
bien nos abendremos con el rrey don Alfonsso.
Démosle sus espadas, quando assí finca la boz,
e quando las toviere partirse a la cort;
hya más non avrá derecho de nos el Çid Canpeador.»
Con aquesta fabla tornaron a la cort:
Merçed, ya rrey don Alfonsso, sodes nuestro sennor!
No lo podemos negar, ca dos espadas nos dio;
quando las demanda & d’ellas ha sabor
dárgelas queremos dellant estando vos.»
Sacaron las espadas Colada & Tizón,
pusiéronlas en mano del rrey so sennor;
saca las espadas & rrelumbra toda la cort,
las maçanas & los arriazes todos d’oro son,
maravíllanse d’ellas todos los omnes buenos de la cort.
Reçibió las espadas, las manos le besó,
tornos’ al escanno don se levantó;
en las manos las tiene & amas las cató,
no s’ le pueden camear ca el Çid bien las connosce.
Alegros’le tod el cuerpo, sonrrisos’ de coraçón,
alçava la mano, a la barba se tomó:
«¡Par aquesta barba que nadi non messó
assí s’ irán vengando don Elvira & donna Sol!»
A so sobrino por nonbre l’ lamó,
tendió el braço, la espada Tizón le dio:
«Prendetla, sobrino, ca mejora en sennor.»
A Martín Antolínez el burgalés de pro
tendió el braço, el espada Colada l’ dio:
«Martín Antolínez mío vassalo de pro
prended a Colada; ganéla de buen sennor,
del conde de Remont Verengel de Barçilona la mayor.
Por esso vos la do que la bien curiedes vos.
Sé que si vos acaeçiere con ella ganaredes grand prez & grand valor.»
Besóle la mano, el espada tomó & rreçibió.
Luego se levantó Mío Çid el Campeador:
«¡Grado al Criador & a vos, rrey sennor:
hya pagado so de mis espadas, de Colada & de Tizón!
Otra rrencura he de ifantes de Carrión:
quando sacaron de Valençia mis fijas amas a dos
en oro & en plata tres mill marcos de plata les di yo.
Hyo faziendo esto, ello acabaron lo so;
denme mis averes, quando míos yernos non son.»
¡Aquí veríedes quexarse ifantes de Carrión!
Dize el conde don Remond: «Dezid de ssí o de no.»
Essora rresponden ifantes de Carrión:
«Por esso l’ diemos sus espadas al Çid Campeador,
que al no nos demandasse, que aquí fincó la boz.»
«Si ploguiere al rrey assí dezimos nos:
a lo que demanda el Çid que l’ rrecudades vos.»
Dixo el buen rrey: «Assí lo otorgo yo.»
Levantados’ en pie el Çid Campeador:
«D’estos averes que vos di yo
si me los dades, o dedes d’ello rraçón.»
Essora salíen aparte ifantes de Carrión;
non acuerdan en conssejo ca los haveres grandes son,
espesos los han ifantes de Carrión.
Tornan con el conssejo & fablavan a sso sabor:
«Mucho nos afinca el que Valençia gannó
quando de nuestros averes assí ‘l prende sabor;
pagarle hemos de heredades en tierras de Carrión.»
Dixieron los alcaldes quando manfestados son:
«Si esso plogiere al Çid non ge lo vedamos nos;
mas en nuestro juvizio, assí lo mandamos nos:
que aquí lo entergedes dentro en la cort.»
A estas palabras fabló el rrey don Alfonsso:
«Nos bien la sabemos aquesta rrazón
que derecho demanda el Çid Campeador.
D’estos III mill marcos los CC tengo yo,
entramos me los dieron los ifantes de Carrión.
Tornárgelos quiero ca todos fechos son,
enterguen a Mío Çid el que en buen ora naçió;
quando ellos los an a pechar non ge los quiero yo.»
Fabló Ferrán Gonçález: «Averes monedados non tenemos nos.»
Luego rrespondió el conde don Remond:
«El oro & la plata espendiésteslo vos;
por juvizio lo damos ant’ el rrey don Alfonsso:
págenle en apreçiadura & préndalo el Campeador.»
Hya vieron que es a fer los ifantes de Carrión.
Veríedes aduzir tanto cavallo corredor,
tanta gruessa mula, tanto palafré de sazón,
tanta buena espada con toda guarnizón;
reçibiólo Mío Çid commo apreçiaron en la cort.
Sobre los dozientos marcos que teníe el rrey Alfonsso
pagaron los ifantes al que en buen ora nascó;
enpréstanles de lo ageno, que non les cumple lo suyo.
Mal escapan jogados sabed, d’esta rrazón.
138.
Estas apreçiaduras Mío Çid presas las ha,
sos omnes las tienen & d’ellas penssarán.
Mas quando esto ovo acabado penssaron luego d’al:
«¡Merçed, ya rrey sennor por amor de caridad!
La rrencura mayor non se me puede olbidar.
Oidme toda la cort & pésevos de mío mal:
de los ifantes de Carrión que m’ desondraron tan mal
a menos de rriebtos no los puedo dexar.
139.
Dezid: ¿qué vos mereçí, ifantes
en juego o en vero o en alguna rrazón?
Aquí lo mejoraré a juvizio de la cort.
¿A qué m’ descubriestes las telas del coraçón?
A la salida de Valençia mis fijas vos di yo
con muy grand ondra & averes a nombre;
quando las non queriedes, ¡ya canes traidores!
¿porqué las sacávades de Valençia sus honores?
¿A qué las firiestes a çinchas & a espolones?
Solas las dexastes en el rrobredo de Corpes
a las bestias fieras & a las aves del mont:
¡por quanto les fiziestes menos valedes vos!
Si non rrecudedes véalo esta cort.»
140.
El conde don Garçía en pie se levantava:
«¡Merçed, ya rrey el mejor de toda Espanna!
Vezos’ Mío Çid a llas cortes pregonadas;
dexola creçer & luenga trae la barba,
los unos le han miedo & los otros espanta.
Los de Carrión son de natura tal
non ge las devíen querer sus fijas por varraganas
¡o quien ge las diera por parejas o por veladas!
Derecho fizieron porque las han dexadas.
¡Quanto el dize non ge lo preçiamos nada!»
Essora el Campeador prisos’ a la barba:
«¡Grado a Dios que çielo & tierra manda!
Por esso es luenga que a deliçio fue criada.
¿Qué avedes vos, conde, por rretraer la mi barba?
Ca de quando nascó a deliçio fue criada,
ca non me prisó a ella fijo de mugier nada,
nimbla messó fijo de moro nin de christiana
¡commo yo a vos, conde, en el castiello de Cabra!
Quando pris a Cabra & a vos por la barba
non i ovo rrapaz que non messó su pulgada;
¡la que yo messé aún non es eguada!»
141.
Ferrán Gonçález en pie se levantó,
a altas vozes ondredes que fabló:
«¡Dexássedes vos, Çid, de aquesta rrazón!
De vuestros averes de todos pagado sodes;
non creçies’ varaja entre nos & vos.
¡De natura somos de condes de Carrión!
Devíemos casar con fijas de rreyes o de enperadores
ca non perteneçíen fijas de ifançones.
Por que las dexamos derecho fiziemos nos;
más nos preçiamos sabet, que menos no.»


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Portada | Crónica de veinte reyes

Destierro del Cid

1..16 | 17..32 | 33..48 | 49..63

Bodas de las hijas del Cid

64..76 | 77..89 | 90..102 | 103..111

La afrenta de Corpes

112..121 | 122..131 | 132..141 | 142..152

Anexo

Anotaciones