Cardos y lirios: 015

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Castigo[editar]




Dos puñales agudos

templados al fuego,

yo quisiera clavarte en los ojos,

azules y grandes rincones del cielo;

sacar los puñales

¿después, los terribles puñales de acero,

y ver en tus cuencas vacías y oscuras

resbalar dos raudales sangrientos?

Y ver los abismos

helados y negros,

que á través del cristal de esos ojos

(extintos á tiempo)

volcaron desdenes y rayos de ira

¡en estos los míos de lágrimas llenos!...

Ventanas obscuras en donde se asoma

Mi espíritu enfermo.


Quiero castigarlos

con castigo eterno,

sólo por haberle negado á mi noche

¡su luz, siendo limpios y ardientes luceros!

Quiero ver tu alma

Entonces en esos

rincones azules, de pronto trocados

¡en dos agujeros!


Pero más quisiera clavarte esos ojos

puñales de fuego

por ver un eclipse,

¡¿qué trágico eclipse? un eclipse de cielo!