Cardos y lirios (Julio Flórez):020

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Lejos (Cardos y lírios)[editar]




De cuando en cuando, un hálito de fuego,

llega hasta mí y el corazón me abrasa;

quema mi frente pensativa y pasa

como un aroma por mis labios, luego.


¿Pierde entonces mi espíritu el sosiego

y huye de mí? los ámbitos traspasa

y llega hasta la verja de tu casa

donde escuche al partir... t´último ruego!


Aquel, «¡No me abandones!» que dijiste

con tus labios pegados á mi boca,

la postrera mañana en que me viste.


Y lleno de dolor, comprendo al punto,

que aquel hálito ardiente que me toca,

es el alma de aquel... beso difunto!