Carne doliente/De pueblo/El rebelde
EL REBELDE
Mirá hermano, es inútil que te aflijás y te sacrifiqués. ¡Todos son piores! En la primera reunión, es cierto, como si lo viera, ni uno dice que no y votan por la huelga como tabla. El que menos es capaz de hacer volar la usina eléctrica, hundir el depósito de aguas corrientes ó quemar los cables del tranway antes de volver á empuñar la herramienta. Pero después... ¡Ay, hermano! no me digás. Los conozco como á mis manos. No sirven ni pa insultarlos. Resulta que una vez metidos en el berengenal, solo unos cuantos aguantan. Este porque lo habló el patron y le prometió no se qué, hacerlo capataz quizá; aquel porque lo amenazaron con expulsarlo del país si seguía á los compañeros; el de más allá porque ¡que se yo! porque no está conforme, dice, con la comisión nombrada para dirijir el movimiento; en fin, que hay no más tenés vos casi dos docenas de mandrias que entran al taller el primer día en que se declara el paro. Y no hay remedio: con esos cuantos el patron se hace el fuerte y, al poco tiempo, ¡zás! ya está de nuevo casi todo el personal antiguo trabajando ¡Y en qué condiciones!... Solo quedan afuera, para aporriarse de lo lindo, los verdaderos valientes, ó los sonsos como vos que ya no podés ni lamberte de puro pobre... Sí, hermano, convencéte: ¡todos son una punta de flojos, cobardes, traidores y sinvergüenzas! Y que querés, ché. A mi me parece que hacen bien en castigarlos. Dejá no más que les sacudan hasta que revienten. ¡Y qué diablos! Vos hacete el chiquito y en cuantito podás mostrá el diente grande y pegá el bocado que bien te lo merecés...
-Estás macaniando, hermano; y de lo lindo. Pero seguí no más que para todo tengo lista la contestación. Primero decime ¿cuántos motormanes y guardas de la empresa en huelga han tomado trabajo?
-No embromés, ché. Ponéte, si querés, en el mejor de los casos y hacé de cuenta que es cierto que todo el personal se ha mantenido firme. ¿No sabés vos que casi todos los que se quedaron sin chapa en la empresa de tramways se han pasado al ferrocarril? Se fueron de rompehuelgas... ¡Pucha digo, con los hombres sin conciencia y sin nada!
-Pará el carro, ché. Ahora ya no estás macaneando sino mintiendo: y eso es más grave.
-Te lo puedo probar, si querés. Con ellos han reemplazado á los guardas del Rosario. Y-la cabeza te jugaría!-si hoy se declararan en huelga los mayorales del tranway los primeros en ofrecerse para reemplazarlos serían los guardas de la Confederación ferro-carrilera. ¡Que me vás ha decir, hermano! Esto no tiene vuelta de hoja. Y vos crees todavía que así es posible hacer algo sério? No embromés, te digo, lo único que conseguiremos, al fin, es que los patrones, los dueños y las empresas se sigan riendo de nosotros, aprovechándose de nuestra necesidad y de nuestra ignorancia.
-Dejame hablar un momento y voy á explicarte el caso. Vos crees que la huelga es un fin cuando solo es un medio, un arma.
-¡Vaya un arma linda que siempre se vuelve para el lado de quien la empuña! ¿Querés que yo te diga como hay que hacer para que la huelga sea verdaderamente un arma?
-Te lo dejo hablar todo á vos; estás en vena, no hay vuelta. Me callo, pues.
-Bueno, escuchame entonces. Imajinémosnos, por ejemplo, el movimiento del otro dia, el de los empleados de ferrocarriles. Si el primer día de declarada la huelga se hubieran reunido los más guapos, los más hombres, los más convencidos y hubieran resuelto, por sí y ante si: primero, hacer la exposición de lo que deseaban; después esperar y esperar muy poco, se entiende. Ahora bien, imajinémosnos que llega la negativa de la empresa. ¿Cómo se contesta? Haciendo saltar un puente, dos puentes, diez puentes. Segundo. Después del hecho. Nueva exposición de lo que se desea. Nueva negativa. ¿Como se contesta? Con la muerte del gerente, del primer emperrao que se cruce en la vía...
-¡Ajajá! Y ya estamos en plena revolución ¿verdad?
-¿Y porque no? ¿Quien puede adivinar lo que produzca una chispa?
-¡Ah criollo ignorante y bárbaro!
-¿Bárbaro? Puede. Pero para mí que los bárbaros, los ignorantes son ellos, los que solo hacen las cosas á medias....