Carta del coronel José J. Inclán al coronel Francisco Bolognesi Cervantes sobre el coronel Carlos Agustín Beláunde

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El coronel EP Carlos Agustín Belaúnde, jefe del batallón “Cazadores de Piérola”, luego de la junta de guerra que acordó la batalla en Arica, comenzó a tratar de convencer a los oficiales de su batallón y del resto de batallones de la plaza de Arica, "que mejor era capitular para evitar ir al matadero”. Fue acusado de conspirar y el coronel EP Francisco Bolognesi Cervantes, jefe de la plaza de Arica, ordenó ponerlo bajo arresto en el monitor “Manco Cápac” al mando del capitán de fragata AP José Sánchez Lagomarsino, a fin de seguirle juicio. Como el capitán del puerto de Arica exigía orden escrita de Bolognesi, para embarcarlo en el monitor, el coronel EP José J. Inclán, jefe inmediato del subordinado, lo puso bajo arresto en la modalidad de “palabra de honor”, en el batallón “Iquique”, al cual nunca se presentó. A continuación, reproduzco el informe que el coronel EP José J. Inclán remite al coronel EP Francisco Bolognesi Cervantes, sobre esta ocurrencia:

“Al señor coronel Jefe de la Plaza.
Arica, 1º de junio de 1880
Señor coronel:
Poco después que me separé de V.S. en compañía del coronel Belaúnde, a quien no pude mandar oportunamente a cumplir arresto decretado al monitor Manco Cápac, por habérsele encontrado tarde y por necesitarse orden para el comandante de dicho monitor, como lo hice presente a V.S. me dirigí a mi alojamiento mandando a dicho jefe, bajo su palabra de honor, al batallón Iquique, en virtud de la orden recibida en el tránsito, reservándome prevenir después que se le retuviera en calidad de preso.
Entretanto, por vía de precaución, mandé al mayor Pozo fuese a las baterías del Norte, a prevenir al 3er. Jefe del Batallón Piérola que no obedeciese ninguna orden que pudiera haberle dado el coronel Belaúnde.
En la mañana de hoy mandé a dicho mayor al batallón Iquique a prevenir al jefe de él que pusiera preso al coronel Belaúnde y me ha contestado que no se había presentado arrestado, cometiendo esta nueva falta de insubordinación, sobre la que motivó la orden de su prisión.
Por las investigaciones que he hecho practicar, resulta que había tenido una bestia lista y que se ha fugado, llevándose un soldado de guía, infamando con el delito de deserción la alta clase con que fue investido.
Como la falta de movilidad en el valle de Lluta, al que es seguro que se ha dirigido, puede retardar su fuga, sería conveniente que V.S. ordenase a las autoridades de ese valle que capturen al prófugo.
Sensible es, señor coronel, que en estos momentos tan solemnes para la patria, cuando todos sus hijos deben dar ejemplos de abnegación y sacrificio, haya hijos que la denigren por actos de pusilanimidad e insubordinación como los del individuo de que me ocupo.
Dios guarde a V.S.
José J. Inclán"