Cartas marruecas: 13

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Cartas marruecas
Carta XII
 de José Cadalso


De Gazel a Ben-Beley

En Marruecos no tenemos idea de lo que por acá se llama nobleza hereditaria, con que no me entenderías si te dijera que en España no sólo hay familias nobles, sino provincias que lo son por heredad. Yo mismo que lo estoy presenciando no lo comprendo. Te pondré un ejemplo práctico, y lo entenderás menos, como sucede; y si no, lee:

Pocos días ha, pregunté si estaba el coche pronto, pues mi amigo Nuño estaba malo y yo quería visitarle. Me dijeron que no. Al cabo de media hora, hice igual pregunta, y hallé igual respuesta. Pasada otra media, pregunté, y me respondieron lo propio, y de allí a poco me dijeron que el coche estaba puesto, pero que el cochero estaba ocupado. Indagué la ocupación al bajar las escaleras, y él mismo me desengañó, saliéndome al encuentro y diciéndome: -Aunque soy cochero, soy noble. Han venido unos vasallos míos y me han querido besar la mano para llevar este consuelo a sus casas; con que por eso me he detenido, pero ya despaché. ¿Adónde vamos? Y al decir esto, montó en la mula y arrimó el coche.



Cartas marruecas de José Cadalso
Introducción -

I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX - X - XI - XII - XIII - XIV - XV - XVI - XVII - XVIII
XIX - XX - XXI - XXII - XXIII - XXIV - XXV - XXVI - XXVII - XXVIII - XXIX - XXX - XXXI - XXXII - XXXIII
XXXIV - XXXV - XXXVI - XXXVII - XXXVIII - XXXIX - XL - XLI - XLII - XLIII - XLIV - XLV - XLVI - XLVII
XLVIII - XLIX - L - LI - LII - LIII - LIV - LV - LVI - LVII - LVIII - LIX - LX - LXI - LXII - LXIII - LXIV - LXV
LXVI - LXVII - LXVIII - LXIX - LXX - LXXI - LXXII - LXXIII - LXXIV - LXXV - LXXVI - LXXVII - LXXVIII
LXXIX - LXXX - LXXXI - LXXXII - LXXXIII - LXXXIV - LXXXV - LXXXVI - LXXXVII - LXXXVIII - LXXXIX - XC