Cartas marruecas: 66

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Cartas marruecas
Carta LXV
 de José Cadalso


De Gazel a Ben-Beley

-Yo me vi una vez, -decíame Nuño no ha mucho-, en la precisión de que me despreciasen por tonto, o me aborreciesen como capaz de vengarme. No tardé en escoger, a pesar de mi amor propio, el concepto que más me abatía. Humilláronme en tanto grado, que nada me podía consolar sino esta reflexión que hice con mucha frecuencia: con abrir yo la boca, me temblarían en lugar de mofarme; pero yo me estimaría menos. La autoridad de ellos puede desvanecerse, pero mi interior testimonio ha de acompañarme más allá de la sepultura. Hagan, pues, ellos lo que quieran; yo haré lo que debo.

Esta doctrina sin duda es excelente, y mi amigo Nuño hace muy bien en observarla, pero es cosa fuerte que los malos abusen de la paciencia y virtud de los buenos. No me parece ésta menor villanía que la del ladrón que roba y asesina al pasajero que halla dormido e indefenso en un bosque. Aun me parece mayor, porque el infeliz asesinado no conoce el mal que se le hace; pero el hombre virtuoso de este caso está viendo continuamente la mano que le hiere mortalmente. Esto, no obstante, dicen que es común en el mundo.

-No tanto -respondió Nuño-; las gentes se cansan de esta superabundancia de honradez y suelen vengarse cuando pueden. Lo que más me lisonjeaba en aquella situación era el conocimiento de ser yo original en mi conducta. Aun les daba yo gracias de haberme precisado a hacer un examen tan riguroso de mi hombría de bien. De su suma crueldad me resultaba el mayor consuelo, y lo que para otros hubiera sido un tormento riguroso, era para mí una nueva especie de delicia. Me tenía yo a mí mismo por un Belisario de segunda clase, y solamente me hubiera yo trocado por aquel general, para serlo en la primera, contemplando que hubiera sido mayor mi satisfacción, cuanto más alta mi elevación y más baja mi caída.




Cartas marruecas de José Cadalso
Introducción -

I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX - X - XI - XII - XIII - XIV - XV - XVI - XVII - XVIII
XIX - XX - XXI - XXII - XXIII - XXIV - XXV - XXVI - XXVII - XXVIII - XXIX - XXX - XXXI - XXXII - XXXIII
XXXIV - XXXV - XXXVI - XXXVII - XXXVIII - XXXIX - XL - XLI - XLII - XLIII - XLIV - XLV - XLVI - XLVII
XLVIII - XLIX - L - LI - LII - LIII - LIV - LV - LVI - LVII - LVIII - LIX - LX - LXI - LXII - LXIII - LXIV - LXV
LXVI - LXVII - LXVIII - LXIX - LXX - LXXI - LXXII - LXXIII - LXXIV - LXXV - LXXVI - LXXVII - LXXVIII
LXXIX - LXXX - LXXXI - LXXXII - LXXXIII - LXXXIV - LXXXV - LXXXVI - LXXXVII - LXXXVIII - LXXXIX - XC