Discurso de todos los diablos: 003

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Discurso de todos los diablos Francisco de Quevedo y Villegas


 
La aprobación de fray Ramón Roviroll confiesa que el título escandaliza. Eso basta para que no se permita, aunque no contenga doctrina contra la fe y buenas costumbres. Juzgo que es supuesta esta aprobación, por no sentir lo mismo de un religioso que del autor.
El prólogo, que llama «Delantal del libro», habla con menosprecio indecente de los doctores y sabios de la Iglesia que califican las proposiciones arrojadas y licenciosas, escarneciéndolos porque las califican. Debe ser sentimiento de las que le condenaron en otro librillo semejante a éste, que intituló Política de Dios y tiranía de Satanás.
En este prólogo dice le pueden hacer un argumento contra el título del libro los calificadores, y que remite la absolución a Lucifer. Los argumentos que se pueden hacer ya quedan hechos en la censura del título. No se le debieron ofrecer, que a ofrecérsele, no diera un católico tal título a obra suya. Si se le ofrecieron, disimulólos mal con el donaire que dijo contra los calificadores.
Juzgo que se puede presumir quiere seguir toda la doctrina del demonio, quien da por defensa de sus escritos, por solución a los argumentos que los sabios de la Iglesia le hicieren, lo que el demonio responde a ella y a ellos. Fol. 1, pág. 1. Dice que «los demonios no se conocían». Es contra el común sentir de los padres y santos, que afirman no perdieron los ángeles malos nada de lo natural; y así, que se conocen unos a otros.


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