Discurso de todos los diablos: 052

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Discurso de todos los diablos Francisco de Quevedo y Villegas


 


Este traidor insolente, escribiendo la vida de que en la mayor parte él fue el delincuente, en la Diferencia XII tratando de mi pobreza y de que yo procuré socorrerme aliviando gastos y de mis vasallos, echa este contrapunto:
«Exhaustus operum ac munerum impensis, stipendioque, quod adjecerat: tentavit quidem, ad relevandos castrenses sumptus, militum numerum diminuere. Sed cum obnoxium se barbaris per hoc animadverteret: neque eo secius in explicandis oneribus omnibus haereret: nihil pensi habuit quin praedaretur omni modo bona vivorum et mortuorum usquequaque, quolibet et accussatore et crimine corripiebantur. Satis erat objici qualecumque jactum dictumque adversum majestatem principis. Confiscabantur alienissimae haereditates: vel existente uno, qui diceret, audisse ex defuncto cum viveret, haeredem sibi Caesarem esse. (Lib. VIII, cap. 12.)
»Habiendo empobrecido con gastos en obras y en dádivas, y en los sueldos que había crecido (¿pues en qué ha de gastar un príncipe, sino en dar, edificar y mantener la milicia con premios?), intentó, para aliviar los gastos militares, disminuir el número de los soldados; mas conociendo que por esto venía a ser enojoso a los extranjeros, desenfrenadamente sin reparar en algo, dio en robar de todas maneras.
»(¡Este es modo de hablar de los príncipes? ¿Qué se dirá de los infames ladrones? ¿NO es bellaquería usar de un mismo vocabulario con el cetro y con la ganzúa?)
»Los bienes de los vivos y de los muertos, en todas partes y de todas maneras, por cualquiera delito y acusador se agarraban; bastaba alegar algún dicho o hecho contra la majestad del príncipe. Confiscdbanse heredades remotas y ajenas de la acusación, con sólo uno que dijese que había oído al difunto cuando vivía que César era su heredero.
»Y es tan grande bellaco, que escribiendo en mi tiempo, osa decir estas palabras:
»Interfuisse me adolescentulum memini, cum a procuratore, frequentissimoque concilio inspiceretur nonagenarius senex an circumsectus esset.


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