Don Álvaro de Luna: 42

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Don Álvaro de Luna Antonio Gil y Zárate


pero acabemos: Elvira....

ÁLVARO: Tardo sois en comprender.

Duéleme tan malas nuevas
daros; mas Elvira....

PACHECO: ¿Y bien?
ÁLVARO: No consiente.
PACHECO: ¡No consiente!

Tal disculpa no penseis
que admita.

ÁLVARO: Admitidla o no;

que eso resuelve, sabed.

PACHECO: Ahorrémonos de palabras.

Vuestro amigo quiero ser:
si vos quereislo ser mio,
mis condiciones sabeis.

ÁLVARO: No acostumbro tolerar

quien me las quiera imponer.

PACHECO: Ni yo sufrir de un perjuro

acostumbro la doblez.

ÁLVARO: Tened la lengua,o si no,

vive Dios, la arrancaré.

PACHECO: ¡Débil anciano!
ÁLVARO: .La sangre

no ha helado en mi la vejez;
para humillar á soberbios
sobra á mi brazo poder,
y mas soberbios que vos
suelen besarme los pies.
¿Pensasteis, jóven audaz,
envanecido doncel,
que hasta el de Luna elevarse
pudiera vuestra altivez?
¿Pensasteis que do mi frente
se alza igual á la del rey,
se alzara tambien la vuestra
do apenas miro un laurel?
El astro de mi fortuna
no perdió su brillantez,
y rivales como vos
solo merecen desdén.

PACHECO: No me hablábais tan altivo




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