Don Álvaro de Luna: 95

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 95 de 106
Don Álvaro de Luna Antonio Gil y Zárate


ESCENA II


DON ÁLVARO, solo.


(Mirando el relox de arena.)

Arena que sin sentir
tan callada vas pasando,
contigo veloz llevando
mi fugitivo existir:
lo que resta á mi vivir
mido ya en ti con certeza;
pues con bárbara presteza,
á impulsas del hado insano,
al caer tu último grano
caerá tambien mi cabeza.
Caerá, cuando alzaba al cielo
mas orgullosa mi frente,
cuando con planta insolente
pisaba el vencido suelo.
A tanto remonté el vuelo
en alas de la ambicion,
que en tan alta elevacion
cercano el sol me abrasára.
¡Que la suerte me faltara
sobrándome corazon!
¡Morir! ¿Qué importa la muerte
cuando con gloria se alcanza,
si viene en pos de una lanza
vibrada por mano fuerte?
Morir debí de esa suerte,
que fuera honroso morir;
¡mas esta infamia sufrir,
yo que de grande blasono!
¡Debiendo subir á un trono,
a un vil cadalso subir!
Y qué, ¿el lustre de mi fama
el cadalso empañará?
No, que antes él brillará
con la luz que ella derrama.
Mas ennoblece que infama



<<<
>>>