Don Álvaro o La fuerza del sino: 09

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Escena séptima
Pág. 09 de 50
Don Álvaro o La fuerza del sino - Primera jornada


DON ÁLVARO en cuerpo, con una jaquetilla de
mangas perdidas sobre una rica chupa de majo,
redecilla, calzón de ante, etc., entra por el balcón
y se echa en brazos de LEONOR

D. ÁLVARO (Con gran vehemencia.)

¡Ángel consolador del alma mía!
¿Van ya los santos cielos
a dar corona eterna a mis desvelos?
Me ahoga la alegría...
¿Estamos abrazados
para no vernos nunca separados?
Antes, antes la muerte.
Que de ti separarme y de perderte.

DOÑA LEONOR ¡Don Álvaro! (Muy agitada.)
D. ÁLVARO Mi bien, mi Dios, mi todo

¿Qué te agita y te turba de tal modo?
¿Te turba el corazón ver que tu amante
se encuentra en este instante
más ufano que el sol?... ¡Prenda adorada!

DOÑA LEONOR Es ya tan tarde...
D. ÁLVARO ¿Estabas enojada

porque tardé en venir? De mi retardo
no soy culpado, no, dulce señora;
hace más de una hora
que despechado aguardo
por estos alrededores
la ocasión de llegar, y ya temía
que de mi adversa estrella los rigores
hoy deshiciera la esperanza mía.
Mas no, mi bien, mi gloria, mi consuelo,
protege nuestro amor el santo cielo,
y una carrera eterna de ventura,
próvido a nuestras plantas asegura.
El tiempo no perdamos.
¿Está ya todo listo? Vamos, vamos.

CURRA Sí: bajo del balcón, Antonio, el guarda,

las maletas espera;
las echaré al momento. (Va hacia el balcón.)

DOÑA LEONOR Curra, aguarda

(Resuelta.)
detente...: ¡Ay Dios! ¿No fuera,
don Álvaro, mejor?...

D. ÁLVARO ¿Qué, encanto mío?...

¿Por qué tiempo perder?... La jaca torda,
la que, cual dices tú, los campos borda.
la que tanto te agrada
por su obediencia y brío,
para ti está, mi dueño, enjaezada,
para Curra el obero.
Para mí el alazán gallardo y fiero...
¡Oh, loco estoy de amor y de alegría!
En San Juan de Alfarache, preparado
todo, con gran secreto, lo he dejado.
El sacerdote en el altar espera;
Dios nos bendecirá desde su esfera:
y cuando el nuevo sol en el oriente
protector de mi estirpe soberana,
numen eterno en la región indiana,
la regia pompa de su trono ostente,
monarca de la luz, padre del día,
yo tu esposo seré, tú esposa mía.

DOÑA LEONOR Es tan tarde... ¡Don Álvaro!
D. ÁLVARO Muchacha (A Curra.)

¿qué te detiene ya? Corre, despacha;
por el balcón esas maletas, luego

DOÑA LEONOR Curra, Curra, detente. (Fuera de sí.)

¡Don Álvaro!

D. ÁLVARO ¡Leonor!
DOÑA LEONOR ¡Dejadlo os ruego

para mañana!

D. ÁLVARO ¿Qué?
DOÑA LEONOR Más fácilmente...
D. ÁLVARO (Demudado y confuso.)

¿Qué es esto, qué, Leonor? ¿Te falta ahora
resolución?... ¡Ay yo desventurado!

DOÑA LEONOR ¡Don Álvaro! ¡Don Álvaro!
D. ÁLVARO ¡Señora!
DOÑA LEONOR ¡Ay! me partís el alma...
D. ÁLVARO Destrozado

tengo yo el corazón... ¿Dónde está, dónde,
vuestro amor, vuestro firme juramento?
Mal con vuestra palabra corresponde
tanta irresolución en tal momento.
Tan súbita mudanza...
No os conozco, Leonor. ¿Llevóse el viento
de mi delirio toda la esperanza?
Sí, he cegado en el punto
en que alboraba el más risueño día.
Me sacarán difunto
de aquí, cuando inmortal salir creía.
Hechicera engañosa,
¿la perspectiva hermosa
que falaz me ofreciste así deshaces?
¡Pérfida! ¿Te complaces
en levantarme al trono del Eterno,
para después hundirme en el infierno?
... ¿Sólo me resta ya?...

DOÑA LEONOR (Echándose en sus brazos.) No, no, te adoro.

¡Don Álvaro!... ¡Mi bien!... vamos, sí, vamos,

D. ÁLVARO ¡Oh mi Leonor!
CURRA El tiempo no perdamos.
D. ÁLVARO ¡Mi encanto! ¡Mi tesoro!

(DOÑA LEONOR muy abatida se apoya en el
hombro de DON ÁLVARO, con muestras de desmayarse.)

¿Mas qué es esto?... ¡ay de mí!... ¡tu mano
yerta
Me parece la mano de una muerta...
Frío está tu semblante como la losa de un sepulcro helado...

DOÑA LEONOR ¡Don Álvaro!
D. ÁLVARO ¡Leonor! (Pausa.) Fuerza bastante

hay para todo en mí... ¡Desventurado!
La conmoción conozco que te agita,
inocente Leonor. Dios no permita
que por debilidad en tal momento
sigas mis pasos, y mi esposa seas.
Renuncio a tu palabra y juramento;
hachas de muerte las nupciales teas
fueran para los dos... Si no me amas,
como te amo yo a ti... Si arrepentida...

DOÑA LEONOR Mi dulce esposo, con el alma y vida

es tuya tu Leonor; mi dicha fundo
en seguirte hasta el fin del ancho mundo.
Vamos, resuelta estoy, fijé mi suerte;
separarnos podrá sólo la muerte.
(Van hacia el balcón,
cuando de repente se oye ruido,
ladridos, y abrir y cerrar puertas.)

DOÑA LEONOR ¡Dios mío! ¿Qué ruido es éste? ¡Don Álvaro!
CURRA Parece que han abierto la puerta del patio...

y la de la escalera...

DOÑA LEONOR ¿Se habrá puesto malo mi padre?...
CURRA ¡Qué! No señora, el ruido viene de otra parte.
DOÑA LEONOR ¿Habrá llegado alguno de mis hermanos?
DON ÁLVARO Vamos, vamos, Leonor, no perdamos un instante.

(Vuelven hacia el balcón, y de repente
se ve por él el resplandor de hachones
de viento, y se oye galopar caballos.)

DOÑA LEONOR Somos perdidos...

Estamos descubiertos...
imposible es la fuga.

DON ÁLVARO Serenidad es necesario en todo caso.
CURRA La Virgen del Rosario nos valga,

y las ánimas benditas...
¿Qué será de mi pobre Antonio?
(Se asoma al balcón y grita.) Antonio, Antonio.

DON ÁLVARO Calla, maldita,

no llames la atención hacia este lado;
entorna el balcón.
(Se acerca el ruido de puertas y pisadas.)

DOÑA LEONOR ¡Ay desdichada de mí!...

Don Álvaro, escóndete... aquí... en mi alcoba...

DON ÁLVARO (Resuelto.) No, yo no me escondo...

No te abandono en tal conflicto.
(Prepara una pistola.) Defenderte y salvarte es mi obligación.

DOÑA LEONOR (Asustadísima.) ¿Qué intentas?

¡Ay! retira esa pistola, que me hiela la sangre...
Por Dios suéltala...
¿La dispararás contra mi buen padre?...
¿Contra alguno de mis hermanos?...
¿Para matar a alguno de los fieles
y antiguos criados de esta casa?

DON ÁLVARO (Profundamente confundido.) No, no, amor mío...

la emplearé en dar fin a mi desventurada vida.

DOÑA LEONOR ¡Qué horror! ¡Don Álvaro!


<<<
>>>
Don Álvaro o La fuerza del sino del Duque de Rivas

Personas

Jornada primera - escena - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Jornada segunda - escena - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Jornada tercera - escena - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Jornada cuarta - escena - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII

Jornada quinta - escena - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII- IX - X - Última