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El Capital (1898)/Notas preliminares

De Wikisource, la biblioteca libre.
El Capital: Crítica de la economía política (1898)
de Carlos Marx
traducción de Juan B. Justo
NOTAS PRELIMINARES

NOTAS PRELIMINARES


Á la tercera edición alemana.

No le ha sido permitido á Marx arreglar por sí mismo está tercera edición. El potente pensador, ante cuya grandeza se inclinan hoy sus mismos adversarios, ha muerto el 14 de marzo de 1883.

Sobre mí, que he perdido en él al mejor y más seguro amigo, al amigo á quien debo lo indecible, ha recaído el deber de cuidar de esta tercera edición, así como de publicar el segundo tomo, que él dejó manuscrito. Debo dar cuenta aquí al lector de cómo he llenado la primera parte de esta obligación.

En un principio, Marx se propuso reformar en gran parte el texto del primer tomo, tratar más rigurosamente algunos puntos teóricos, agregar otros nuevos y completar el material histórico y estadístico hasta el momento actual. Su mala salud, y el apuro por terminar la redacción del segundo tomo, le obligaron á desistir de ello. Sólo hubo de cambiar lo más necesario, sin hacer más adiciones que las contenidas en la edición francesa, publicada en el intervalo (Le Capital, par Karl Marx; Paris, Lachâtre, 1873).

Se ha encontrado después, entre los libros de Marx, un ejemplar alemán corregido por él en parte y con referencias á la edición francesa, así como un ejemplar de ésta en que él había señalado con precisión los puntos utilizables. Estos cambios y adiciones se limitan, con pocas excepciones, á la última parte del libro, á la sección que trata del proceso de acumulación del Capital. El texto publicado seguía en esto muy de cerca al bosquejo original, mientras que las otras secciones habían sido trabajadas más á fondo. El estilo era, por eso mismo, más vivo y más igual, pero también menos cuidado, con anglicismos, obscuro en ciertas partes; había lagunas en la exposición, pues algunos puntos importantes estaban sólo indicados.

En lo que se refiere al estilo, Marx mismo había revisado á fondo varios capítulos, dándome así, como también en frecuentes indicaciones verbales, la medida en que debía suprimir las expresiones técnicas inglesas y demás anglicismos. Él había también elaborado las adiciones y complementos, pasándolos del llano francés al conciso alemán que le era propio. He tenido que limitarme á transportarlos y coordinarlos con el texto primitivo.

No hay, pues, en esta tercera edición una sola palabra cambiada de la que yo no sepa que el autor mismo la hubiera cambiado.

············

Para concluir, una palabra sobre el modo de citar de Marx, tan mal entendido. En las exposiciones y descripciones de hechos, las citas, las de los Libros Azules ingleses, por ejemplo, sirven, por supuesto, como documentos de prueba. No sucede lo mismo con las citas de opiniones teóricas de otros economistas. Estas citas establecen sólo dónde, cuándo y por quién fué claramente expresado por primera vez un pensamiento económico que se presenta en el curso de la exposición. Lo que sólo significa que la cita económica en cuestión es de importancia para la historia de la Ciencia; que ella es la expresión teórica más ó menos adecuada de la situación económica de su época; pero de ninguna manera que ella sea, absoluta ó relativamente, verdadera en la opinión del autor, ni que haya pasado ya por completo á la Historia. Esas citas sólo son, pues, un comentario del texto, tomado de la historia de la ciencia económica, y establecen la fecha y el autor de cada progreso importante de la teoría económica; lo que era muy necesario en una ciencia cuyos historiadores sólo se distinguen hasta ahora por su ignorancia tendenciosa, si no calculada. Se comprenderá también ahora por qué, en concordancia con el prefacio de la segunda edición, sólo muy excepcionalmente se ve Marx en el caso de citar economistas alemanes.

Londres, 7 de noviembre de 1883.

FEDERICO ENGELS

Á la cuarta edición alemana.

La cuarta edición me ha obligado á fijar definitivamente el texto, así como las notas. He aquí cómo he respondido á esa exigencia.

Después de una nueva comparación de la edición francesa y de las notas manuscritas de Marx, he hecho algunas nuevas adiciones de aquélla al texto alemán. Siguiendo el precedente de las ediciones francesa é inglesa, he colocado también en el texto la larga nota sobre los mineros. Las otras pequeñas modificaciones son completamente de orden técnico.

He agregado además algunas notas explicativas donde me ha parecido exigirlo el cambio de las circunstancias históricas. Todas estas notas están encerradas entre paréntesis cuadrangulares y seguidas de mis iniciales.

La edición inglesa, aparecida en el intervalo, había hecho necesaria una completa revisión de las numerosas citas. Leonor, la menor de las hijas de Marx, se tomó el trabajo de comparar todos los puntos citados con los originales, á fin de que las citas de fuente inglesa, que son la gran mayoría, no apareciesen vueltas á traducir del alemán, sino en su primitiva forma inglesa. He podido consultar este texto para la cuarta edición, y he encontrado así muchas pequeñas inexactitudes..... Pero basta comparar la cuarta edición con la anterior para convencerse de que toda esa trabajosa corrección no ha introducido en él libro cambio alguno que valga la pena de indicarse. Sólo una cita no ha podido ser encontrada: la de Richard Jones; probablemente Marx se ha equivocado en el título del libro. Todas las otras conservan su pleno poder de prueba ó se robustecen en su forma actual, que es más exacta.

Londres, 25 de junio de 1890.

FEDERICO ENGELS